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Un bebé llora en brazos de su madrePexels

Bebés de alta demanda: qué son y cómo gestionarlos sin que «se rompan» los padres

Algunos recién nacidos parecen necesitar una atención constante fuera de lo normal, lloran con frecuencia y duermen poco. Varios expertos y estudios recientes explican qué hay detrás de este comportamiento y cómo gestionarlo

En los primeros meses de vida, todos los bebés requieren de una atención casi exclusiva y expresan, como pueden, su necesidad de protección y cuidado. Sin embargo, algunos parecen de experimentar una dependencia de los adultos mucho más intensa y desasosegada... para agotamiento de sus padres. Son los llamados «bebés altamente demandantes».

Aunque no corresponda a una patología ni puedan ser catalogados de forma simplista, este tipo de recién nacidos sí suelen presentar características como llanto frecuente y desconsolado, dificultad para calmarse y patrones de sueño muy irregulares. Si bien no se trata de un diagnóstico médico, este término ayuda a describir comportamientos que pueden llegar a ser todo un desafío para los padres.

Características de los «Velcro baby»

El doctor William Sears, pediatra y autor reconocido en la divulgación de temas de crianza, describe a los bebés altamente demandantes como aquellos que requieren, de forma desmesurada, una atención constante, tienen una sensibilidad extremadamente elevada y muestran una intensidad emocional notable e irregular.

Según Sears, estos bebés pueden ser más difíciles de consolar y a menudo necesitan ser cargados o mecidos para calmarse. De hecho, él mismo define a estos pequeños como «Velcro babies» por su necesidad de contacto constante con los padres.

Y no habla de oídas. El propio doctor Sears es padre de un bebé altamente demandante. «Después de tres hijos que dormían bien y tenían rutinas de alimentación predecibles, y cuyas necesidades eran fáciles de identificar y satisfacer», el pediatra y su esposa tuvieron un cuarto hijo «cuyo nacimiento cambió nuestras vidas» y que dio «pistas de ser un bebé de alta demanda al uno o dos días de nacer».

Además, un artículo en Healthline, Sears señala que en consulta ha podido comprobar cómo estos bebés suelen tener patrones de sueño irregulares y resistirse a técnicas comunes de consuelo, «como el uso de chupetes o el swaddling» (envolver al bebé en una manta).

Posibles causas y factores asociados

Pero, ¿qué hay detrás de estos comportamientos? Las investigaciones más recientes sugieren que esta sensibilidad elevada en algunos bebés podría estar relacionada con factores biológicos y ambientales.

Así, un estudio publicado en Psychology Today indica que en torno al 10 % de los niños presentan una sensibilidad elevada al entorno, lo que puede manifestarse en una mayor reactividad emocional y necesidad de consuelo.

Un modo de comportarse que puede ser interpretado como «un temperamento difícil» pero que, en realidad, puede estar relacionado con la forma en que funcionan los neurotransmisores del pequeño. Otros autores apuntan a su posible relación con trastornos como el TDAH o el autismo, o rasgos del carácter como las altas capacidades o la llamada «alta sensibilidad». Y que, desde luego, nada tiene que ver con las presuntas intenciones «manipuladoras» albergadas en la mente de un bebé de menos de un año.

Consejos para padres y cuidadores

Manejar las atenciones que requiere de un bebé altamente demandante puede afectar a la salud de los padres y a la estabilidad del matrimonio. Y saberlo es imprescindible para poner los remedios antes de que ocurran los problemas.

Así, la experta en sueño infantil Helen Ball, de la Universidad de Durham, sugiere en un estudio publicado en The Guardian que los padres traten de turnarse en la atención de los niños. E insisten en la importancia del sueño para mejorar la salud de los padres y de los hijos, lo cual ayuda a reducir el estado de irritabilidad de estos pequeños.

Por ejemplo, permitir que los bebés duerman en ambientes con luz natural, incluir ruidos de fondo suaves, como el sonido de una lavadora o el de un secador, y evitar entornos completamente oscuros y silenciosos pueden ser factores anti intuitivos pero de gran ayuda para los padres.

La percepción de los padres

Además, Ball cita un estudio publicado en el repositorio médico PubMed, que habría encontrado cómo influyen los padres en la propia gestión emocional de los bebés.

Así, aquellos padres y, sobre todo, madres, que perciben a sus hijos como «difíciles», «insoportables» o capaces de «manipularlos», pueden experimentar mayores niveles de ansiedad y angustia que afectan la interacción madre-hijo.

Tampoco ayudan los consejos bienintencionados del entorno, con expresiones como «no lo cojas, que se va a enviciar» o «déjale solo para que se vaya acostumbrando», y que si no son válidos en casi ningún caso, son especialmente contraproducentes con los bebés de alta demanda.

Grupos de ayuda y autocuidado

Además, los expertos señalan que es fundamental que los padres busquen apoyo y cuiden de sí mismos, para cuidar de sus hijos.

Organizaciones como la plataforma española Alta Demanda ofrecen grupos de apoyo para padres de bebés con este rasgo del carácter, y proporcionan no solo un espacio para compartir experiencias y estrategias, sino también recursos útiles aplicados a cada situación.

Porque aunque tener un bebé altamente demandante puede ser un desafío incluso para la unidad del matrimonio, comprender las características y las posibles causas de este comportamiento ayuda a los padres a reconducir la situación con más confianza y eficacia.

Buscar apoyo, recordar que la infancia es una etapa transitoria, y adoptar estrategias específicas para las necesidades del bebé son pasos clave para el equilibrio y la salud de toda la familia.