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Una pareja, mirando al mar

Un matrimonio, sentado en un banco frente al marPexels

Estos son los 7 consejos para cuidar de los mayores durante la época más calurosa del año

Los expertos advierten que los golpes de calor en ancianos son más difíciles de detectar

Con la llegada del verano y las altas temperaturas, el cuidado de las personas mayores se convierte en una prioridad para muchas familias españolas. Y es que la combinación de calor extremo, deshidratación y enfermedades crónicas hace a la tercera edad especialmente vulnerable durante los meses estivales.

Tal y como recuerda el Dr. José María Jiménez Páez, geriatra del Hospital Quirónsalud Córdoba, «las personas mayores necesitan una atención especial en verano para evitar los riesgos provocados por las altas temperaturas».

Riesgos principales y cómo detectarlos

En las personas mayores, el conocido 'golpe de calor' es más complejo de detectar, ya que durante esta franja de edad aminora la sensación de calor, disminuyendo la percepción de sed y, por ende la necesidad de protegerse y resguardarse; así lo revela el blog de esta institución médica.

La temperatura corporal normal oscila entre 36.5° C y 37.2° C. Si bien es cierto que en verano va en aumento, debe de prestarse especial atención a que ese crecimiento no sea desmesurado, puesto que, en ese caso, el sistema encargado de modular la temperatura del cuerpo dejará de funcionar, dándose la hipertermia, popularmente conocida como golpe de calor.

Si la temperatura de nuestro cuerpo rebasa los 41º, se presenta un cuadro conocido como hipertermia o golpe de calor, que si no conseguimos revertir precozmente, provoca un fallo multiorgánico con consecuencias fatalesDra. Fernández LetamendiGeriatra en el Hospital Quirón de Zaragoza

Para prevenirla hay que prestar atención a síntomas como los siguientes: dolor de cabeza, ausencia de sudoración ante las altas temperaturas, sensación de boca seca, náuseas y vómitos, presencia de escalofríos, piel seca y enrojecida, calambres musculares, desorientación e incluso –en situaciones muy extremas– convulsiones y coma.

Recomendaciones a seguir

Estos son los siete consejos para extremar precauciones durante el verano, especialmente en personas ancianas:

Insistir en un buen aporte de líquidos aunque no se tenga la sensación de sed. Lo ideal es beber agua, pero también hay cabida para bebidas que les gusten como zumos, batidos de sabores... En cualquier caso, no alcohólicas, sino ricas en sales minerales. Realizar comidas ligeras.Evitar la exposición al sol cuando las temperaturas son elevadas, sobre todo en las horas de mayor intensidad (12-16 horas). Es recomendable que, fuera de este horario, tomen el sol, al menos 20 minutos, sin protección en cara, brazos y escote para favorecer el metabolismo de la vitamina D. Más allá de este periodo, sí se recomienda hacerlo con crema solar. No realizar deportes que aumenten el esfuerzo y la sudoración en momentos de altas temperaturas.Mantener la casa fresca y ventilada.No permanecer en vehículos estacionados o cerrados, donde se satura fácilmente el ambiente. Evitar llevar ropa ajustada y elegir tejidos ligeros, como el algodón y de colores claros. Es recomendable, además, el uso de sombreros, gorras y gafas de sol.

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