Una adolescente sostiene su pasaporte en el avión
El sistema educativo, en tela de juicio
Familias piden reducir las vacaciones de verano y que la jornada escolar sea más corta
Un núcleo de expertos reclama más días lectivos y menos horas diarias durante la jornada escolar, indicando que «el tiempo de desconexión es demasiado largo»
El sistema de aprendizaje español ha sido cuestionado en infinidad de ocasiones. Desde su metodología con contenidos poco prácticos hasta su calendario, con extensos periodos de descanso, como las vacaciones de verano, que superan los dos meses. Un grupo de expertos en educación ha propuesto una reforma estructural del calendario escolar, orientada a acortar el periodo veraniego y redistribuir las jornadas de forma más equilibrada a lo largo del año.
El debate se ha vuelto a abrir por motivo de un estudio reciente realizado por el Instituto Catalán de Evaluación de Políticas Públicas, y denominado Revisión de evidencia sobre la jornada escolar. A raíz de ello, asociaciones y personal de distintas escuelas españolas han sostenido que «el tiempo de desconexión es demasiado largo».
Y es que España se sitúa entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con menos días de clase al año y, en cambio, con una de las jornadas lectivas más largas, especialmente en secundaria.
Efectos del actual sistema
La simbiosis de vacaciones prolongadas y comprimidos –aunque densos– días escolares, suscita efectos negativos. Estas repercusiones se ven reflejadas, por una parte, en el aprendizaje que se echa a perder durante los meses estivales de parón (evidenciado por informes como el de la start-up Smartick, entre otros) y, por otra, en el bienestar del alumnado que se ve afectado por el estrés que ello conlleva.
Por su parte, las cifras hablan por sí solas: 175 días de clase tiene España, frente a los 185 que suelen llevarse a cabo en diferentes países de Europa, como es el caso de Austria o de Alemania. A pesar de ello, la carga lectiva es mayor que en otros países.
En Inglaterra, por ejemplo, cuentan con seis semanas libres en verano y dos semanas en Navidad. Tanto en Semana Santa como en otras tres semanas tienen descansos de mitad de trimestre o mid term breaks que se dan en octubre, febrero y mayo.
Una iniciativa sin apoyo suficiente
Cabe resaltar que la propuesta no cuenta con la aprobación de la mayoría de los colectivos docentes, quienes se han opuesto apoyando la jornada intensiva y ven inviable cualquier reforma en el calendario.
Por el momento, son varias las instituciones que han dado cabida a distintas combinaciones para repartir de manera más equilibrada las fiestas y los descansos, como es el caso de la Asociación de Escuelas por la Unidad que ha optado por ampliar las vacaciones de octubre de una semana a dos.