Una niña lee echada sobre la alfombra de su cuarto
De los cuentos al éxito
Un estudio australiano asocia la lectura a edad temprana con un mayor rendimiento escolar
La cohorte de niños nacidos que fue seguida longitudinalmente desde su infancia hasta el final de su adolescencia mostró un aumento del casi 20 % en sus resultados e implicación académica
¿Leer cuentos a tu hijo pequeño? Podría tratarse de una de las mejores inversiones de cara a su futuro. Así lo ha demostrado un informe publicado en junio del pasado año en la revista científica de reconocimiento internacional Journal of Intelligence. Los resultados saltan a la vista: el 17 % de la generación analizada (la 'Z', nacida entre 2000 y 2010) presentó un mayor compromiso en aula, reflejado en mayores resultados y aptitudes como la atención, el trabajo colaborativo o el respeto a las instrucciones.
Las conclusiones fueron extraídas a partir de reportes de familias sobre el entorno lector de sus hijos (lectura en casa, acceso a libros, actividades de escritura pretendida o real...), así como la percepción de los propios maestros sobre los alumnos en el aula.
Para este estudio australiano, 'Storytime to Success', se tuvieron en cuenta factores como el nivel socioeconómico, la educación materna, los ingresos familiares o posibles sesgos en cuanto al sexo.
Hallazgos principales
Los efectos –consistentes a lo largo del tiempo– se observaron en etapas clave como los 6, 12 y 17 años, sosteniendo una influencia permanente del entorno lector, tejida aproximadamente desde los 2 años.
Más allá de los resultados mencionados, también se observó en chicos un aumento del 8 % en lo que a motivación, disfrute escolar y aspiraciones educativas respecta.
En niñas, una mayor exposición lectora se asoció con un 10 % más de compromiso en aula y un 9 % más en compromiso escolar general, evidenciado en evaluación docente y autoevaluaciones al final de secundaria.
Fortalezas evidenciadas
Cabe destacar que, la medición fue previa a las variables predictoras, es decir, el entorno lector se evaluó antes de observar los niveles de compromiso escolar, reduciendo de esta manera riesgos de confusión.
La investigación corroboró que leer, en definitiva, tiene un impacto en:
La creatividad e imaginación a edades muy tempranas
El vocabulario y la expresión verbal
La capacidad de atención y concentración
El desarrollo del pensamiento crítico
El rendimiento escolar en todas las áreas