Fundado en 1910

La experta Nancy Jergins alerta de los cuatro tabúes de un niño durante un divorcioGetty Images

La alerta de una profesora: «Hay cuatro cosas que los niños sienten en un divorcio y no cuentan a sus padres»

La educadora y periodista Nancy Jergins, autora de Qué decir para criar niños que se sientan aceptados, seguros y queridos, explica el impacto de una separación en la vida de los hijos

«Lo mejor de ser maestra es conocer a mis alumnos. La semana pasada, una de ellas dijo algo que me abrió los ojos al impacto del divorcio en los niños: 'Cuando mis padres se divorciaron todo fue bien, pero recuerdo llorar cada vez que tenía que cambiar de casa de mi madre a la de mi padre'. Al oír eso, supe que las cosas, en realidad, no habían ido bien, y casi lloré».

Así empieza Nancy Jergins, maestra, periodista y autora del best-seller Qué decir para criar niños que se sientan aceptados, seguros y queridos, un impactante artículo sobre el impacto del divorcio en la vida de los hijos, publicado en el portal norteamericano IMom.

Jergins explica que, a pesar del dolor que causan en los menores la separación de sus padres, la mayoría de los niños no suelen compartir abiertamente lo que sienten, porque piensan que «probablemente, compartir esos sentimientos haría que mamá o papá se sintieran mal o preocupados».

Por eso, para que los adultos tomen conciencia de lo que atraviesan los hijos, sin taparlo con el manido «los niños se acostumbran a todo», apunta desde su experiencia docente «cuatro cosas que muchos de mis alumnos piensan y sienten y dan una perspectiva del impacto del divorcio en los niños».

1. «Tengo un nuevo trabajo»

«Un niño me contó que cuando sus padres se divorciaron, un adulto bien intencionado le dijo: 'Ahora eres el hombre de la casa'. Desde entonces, este niño tan concienzudo se ha presionado muchísimo para ser un pequeño adulto y se siente responsable de su madre y sus hermanos menores», explica la experta.

Jergins, además, cita una investigación de la Universidad de Colorado, en Boulder, que reveló que uno de los efectos del divorcio en los niños «es que dicen haber crecido más rápido en las relaciones entre padres e hijos y entre hermanos».

Así, esta profesora aconseja a los padres que hayan sido abandonados por sus cónyuges, o que por cualquier motivo se encuentren inmersos en un divorcio, que «no espere que se comporten como adultos: evite hablar de finanzas con ellos, no los presione emocionalmente y no espere demasiado de ellos en el cuidado de sus hermanos».

2. «Puedo arreglarlo»

La autora cuenta cómo una preadolescente de su clase dijo que, tras el divorcio de sus padres, decidió guardar silencio porque «pensé que quizá se divorciaron porque yo era demasiado ruidosa».

«Puede que los niños no compartan lo que sienten durante y después de un divorcio. Ven que mamá y papá están estresados y molestos, así que quieren encontrar la manera de mejorar o arreglar la situación (para que vuelvan a estar juntos). Pero los niños que han pasado por un divorcio necesitan que se les asegure con frecuencia que el divorcio no fue su culpa, incluso cuando dicen que ya lo saben», alerta la experta.

3. «No puedo entender mis emociones»

A raíz de un caso de un alumno que estaba sufriendo crisis de ansiedad en la escuela, con episodios de mal comportamiento, mientras sus padres se estaban divorciando, la autora explica que «el impacto del divorcio en los niños puede manifestarse de forma indirecta: la tristeza puede manifestarse como ira y la ansiedad como falta de interés en la escuela».

Estos niños, apunta, necesitan que sus padres «vean más allá de su comportamiento y vean lo que les sucede en su interior. Incluso si su hijo no puede o no quiere verbalizar lo que siente, hable con él para descubrir las emociones detrás de sus acciones y ayudarlo a procesarlas de forma saludable».

4. «Es demasiado para mí»

«'¿Dónde está tu tarea?', le pregunté a uno de mis alumnos. 'La dejé en casa de mi papá', dijo con tristeza. Sabía que intentaba estar al día con sus estudios, pero ir y venir de casa en casa de sus padres lo estaba complicando», relaja Jergins.

Y alerta de que «los hijos con padres divorciados pueden sentirse abrumados por los aspectos prácticos de su situación vital: mantener sus cosas al día mientras cambian de casa, comprender las diferentes expectativas y normas, y tener que ser amables al conocer las nuevas parejas de sus padres».

Hablar y escuchar

Y concluye con una recomendación directa a los padres, que son en realidad los adultos y los responsables del bienestar emocional de sus hijos: «Aunque parezca que tu hijo está bien, sigue hablando y escuchándolo. Tranquilízalo con palabras como: 'Puedes contarme lo que quieras. No me herirás. No tienes que poner cara de felicidad. Quiero saber lo que sientes. Te quiero'».

Porque «el impacto del divorcio en los hijos no siempre es evidente», advierte.