Las siete novelas de C.S. Lewis constituyen una de las sagas cumbre de la literatura infanto-juvenil... que se disfruta a lo grande también de adulto. Aunque se trata, en buena medida, de una analogía del Evangelio y de la vida cristiana, son, ante todo, novelas de aventura épica, que tienen por protagonistas a cuatro hermanos adolescentes (y, con el correr de la saga, a otros niños de similar edad). El bien, la entrega, la debilidad, la traición, la redención o el perdón son virtudes que se entremezclan, sin moralinas y sin perder ritmo, con batallas antológicas, personajes fabulosos, y escenarios de una viveza plástica imposibles de olvidar. Un consejo: es mejor leerlos por el orden que siguió Lewis para publicarlos, porque las ediciones modernas sugieren el orden cronológico de la historia (como ocurre con las películas de Star Wars), y eso desvela demasiados misterios antes de tiempo.