Fundado en 1910

A sus 74 años, el autor reconoce que muchos de aquellos comportamientos han perdido vigenciaGTRES

Familia

Arturo Pérez-Reverte, escritor: «Me educaron en comportamientos que hoy no funcionan, pero yo los mantengo»

El autor reivindica las normas de cortesía que aprendió durante su infancia y que todavía conserva, pese a considerar que muchas han desaparecido

La infancia de Arturo Pérez-Reverte estuvo marcada por una educación basada en pequeños gestos de respeto. Saludar, despedirse, ceder el paso o reconocer la presencia del otro formaban parte de unas normas cotidianas que el escritor interiorizó desde niño y que, décadas después, continúa aplicando.

A sus 74 años, el autor reconoce que muchos de aquellos comportamientos han perdido vigencia. Sin embargo, no los considera formalidades vacías, sino una parte esencial de la educación que recibió y de la persona en la que se convirtió.

«Me educaron en comportamientos que hoy no funcionan, pero yo los mantengo, son los míos. Decir 'adiós', 'buenas tardes', 'buenos días' o 'pase usted primero'. No puedo evitarlo, pero eso ahora no es así», explicó durante su conversación en el pódcast The Wild Project, conducido por Jordi Wild.

Una educación que permanece

La reflexión del escritor parte de una experiencia personal. Los códigos aprendidos durante su niñez no quedaron limitados a aquella etapa, sino que terminaron convirtiéndose en hábitos difíciles de abandonar.

Dar los buenos días, despedirse al marcharse, ceder el paso o mantener una actitud considerada en los espacios compartidos eran enseñanzas sencillas, pero constantes. Para Pérez-Reverte, esas costumbres expresaban una forma de respeto y facilitaban la convivencia entre personas.

El escritor admite que el mundo actual funciona con otras dinámicas. La rapidez y la falta de atención hacia quienes están alrededor han desplazado, en muchos casos, esas fórmulas de cortesía. Aun así, continúa utilizándolas porque representan su manera de entender la vida en común.

El choque con otros códigos

Esa diferencia generacional se hizo evidente en una estación del AVE de Madrid, donde un hombre lo apartó bruscamente para avanzar por una alfombra mecánica. Al pedirle explicaciones, el desconocido respondió que quería pasar.

Comprendí que su educación, su formación, su mundo, excluye ya ciertas cosas que están en el mío, entonces, no me enfadé y me dije 'es otro tiempo'»Arturo Pérez-ReverteEscritor, periodista y académico español

El episodio le permitió observar que no todas las personas han crecido con los mismos códigos. Frente al enfado, eligió la comprensión. No obstante, mantiene intactas aquellas enseñanzas de su infancia, convencido de que la cortesía sigue siendo una herramienta útil para hacer más sencilla y respetuosa la vida cotidiana.