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Merece la PenaPaloma Fernández de Mesa*

«Me creas necesidad»: el problema de llevar un escaparate infinito en el bolsillo

«El escaparate de Instagram no se acaba nunca», explica Paloma Fernández de Mesa, madre de cinco hijos y creadora de contenido, que ahonda en cómo afecta el consumismo a la familia.

«De pequeñas, mis hermanas y yo queríamos unos Levi’s 501. Nos hicieron falta muchas noches de canguro», dice

«Me creas necesidad». Me lo han escrito tantas veces en Instagram que he perdido la cuenta. Al principio hasta me gustaba. Pensaba que había acertado con la recomendación, pero con el tiempo empezó a hacerme menos gracia.

Yo misma había acabado harta de algunas cuentas. Entraba a verlas sin necesitar nada y salía queriendo comprar algo. Siempre había una cosa más.

De pequeñas, mis hermanas y yo queríamos unos Levi’s 501. No podían ser otros. Los llevaba todo el mundo y nosotras también queríamos aquella etiqueta roja. Nos hicieron falta muchas noches de canguro y semanas de ahorro para conseguirlos.

Cada vez que pasábamos por la tienda entrábamos a probárnoslos. Elegíamos el color, comprobábamos la talla y nos mirábamos un buen rato en el espejo. Después volvíamos a dejarlos allí.

Hasta que reunimos el dinero y salimos de la tienda con los pantalones puestos. No queríamos quitárnoslos ni para dormir. Los llevábamos tanto que acababan rompiéndose de viejos. A nuestros padres les horrorizaba vernos con aquellos pantalones llenos de rotos y ya no nos dejaban ponérnoslos. Nosotras seguíamos haciéndolo a escondidas.

También entonces queríamos lo que llevaban las demás. Mirábamos escaparates cuando salíamos a pasear y, si algo nos gustaba muchísimo, entrábamos en la tienda.

Ahora llevo el escaparate en el bolsillo y no se acaba nunca.

Abro Instagram y aparecen una detrás de otra cosas que me gustan. Veo tantas que no tengo, algunas que ni siquiera puedo comprar, que cierro la aplicación deseando algo que cinco minutos antes ni sabía que existía.

Abro Instagram y aparecen una detrás de otra cosas que me gustan. Veo tantas que no tengo, algunas que ni siquiera puedo comprar, que cierro la aplicación deseando algo que cinco minutos antes ni sabía que existía.

Entre todo lo que aparece, una chica lleva unos pantalones ideales. Me los voy a poner muchísimo, pienso. Son un básico. No sabía cuánto los necesitaba, así que los compro. Pero enseguida aparece otra enseñándome el colorete que todas deberíamos tener.

Dos meses después, los pantalones siguen colgados en el armario, sin estrenar. Me da una rabia tremenda pensar en el dinero que he gastado en cosas que no necesitaba.

Me sigue haciendo mucha ilusión que alguien me cuente lo contenta que está con algo que le recomendé. Pero ahora, cuando leo «me creas necesidad», me acuerdo de cómo salgo yo de algunas cuentas.

Y hay días en los que llega un paquete a casa y lo dejo sin abrir.

Con las ganas que tenía de que llegara.

* Paloma Fernández de Mesa es madre de cinco hijos y creadora de contenido en Instagram.