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Cuatro matrimonios y cinco hijos: Manolo Santana, toda una vida a golpe de raquetazos

Cuatro matrimonios y cinco hijos: Manolo Santana, toda una vida a golpe de raquetazos

Su relación más corta, y sin embargo la más mediática, fue con la periodista Mila Ximénez

Manolo Santana nos dejó este sábado después de muchos años arrastrando una salud delicada. El pionero del tenis español, y el más grande hasta que llegara Rafa Nadal, falleció después de tres días sedado en Marbella, el lugar donde no nació pero de donde siempre decía que era y donde quería estar siempre. De hecho, sus restos permanecerán en la ciudad malagueña por expreso deseo del madrileño.

En sus últimas apariciones públicas ya era palpable su delicado estado de salud. Como presidente honorífico del Mutua Madrid Open, no faltaba nunca al torneo, aunque con ello evidenciara lo mal que se encontraba. Siempre agarrado de Claudia Rodríguez, su esposa desde 2013 y su principal apoyo desde entonces, la última vez que pisó la pista que lleva su nombre fue en el mes de septiembre, cuando se presentó el acuerdo para mantener el torneo en la capital de España hasta 2030. Desde entonces, ni rastro del tenista, aunque dicen que siguió empuñando la raqueta hasta los últimos días.

Dentro de las pistas no se cansaba. Derecha tras revés iba a por el partido y, fuera de ellas, era muy parecido: nunca paró quieto hasta que encontró el amor. Y lo hizo más de una vez. Su primera mujer, la empresaria gallega María Fernanda González-Dopeso, vivió con él su esplendor como tenista, tras casarse en 1962, un año después de conquistar su primer Roland Garros. Con ella tuvo tres hijos: Manuel, Beatriz y Borja.

Portada de la revista Hola en la que revelaba la existencia de una nueva hija de Manolo Santana

Portada de la revista Hola en la que revelaba la existencia de una nueva hija de Manolo SantanaHOLA

Una infidelidad fue el cáncer de aquella relación. El tenista mantuvo un affaire con una azafata de vuelo durante el matrimonio y fruto de aquello nació su cuarta hija, Bárbara Catherina. Sin embargo, pese a causar su divorcio, la relación no terminó en boda y sus caminos simplemente se separaron.

El año 1980 fue clave en su vida profesional y personal, porque marcó su retirada y el fin de su primer matrimonio, pero solo tardó tres años en pasar de nuevo por el altar de la mano de la periodista Mila Ximénez, a la que conoció casi por casualidad, como contó en una ocasión la fallecida colaboradora de Sálvame en uno de los programas. «Yo tenía pareja y una amiga le conoció. Yo no había oído hablar de él. Quedaron para cenar y como mi amiga no quería ir sola me llevó de carabina. Cenamos en Casa Esteban y en la mesa de al lado se sentaba Ángel Nieto. Le dije a Manolo que no me encontraba bien y me recomendaron que me tomase una copita de coñac con azúcar. Yo entonces no tomaba nada de alcohol. Salí de allí, me apoyé en la mesa de Ángel Nieto, tiré toda la mesa y vomité encima», recordó.

Manolo Santana, junto a Mila Ximénez

Manolo Santana, junto a Mila Ximénez

Después de aquello no se separaron, aunque Ximénez estaba saliendo por aquel entonces con el médico Roberto Pastrana. El flechazo que sintió por Santana fue demasiado intenso y le impidió continuar la relación para empezar otra que acabaría en boda, una boda civil que se celebró en Villalba (Madrid) con el expresidente Adolfo Suárez como testigo y que se festejó en Lucio con un menú a base de jamón de Jabugo, lomo, chorizo, langostinos de Sanlúcar, boquerones, queso y ensalada de escarola como primer plato, seguido de merluza y carne, además de soufflé de fresa, tarta nupcial de limón, vinos, licores y champán. Fue una relación muy mediática que acabó como el rosario de la aurora, protagonizando numerosas portadas de la prensa del corazón, pese al nacimiento de su hija Alba en 1984, que se quedó con su padre tras la separación al renunciar su madre a la custodia creyendo que así tendría mejores oportunidades.

Distanciamiento con su hija

Tras su segundo fracaso matrimonial, Santana vivió durante unos años la soltería hasta que volvió a rehacer su vida junto a la modelo sueca Otti Glanzielus, con la que se casó en 1990 y a la que estuvo unido durante 18 años. Junto a ellos vivió en todo momento su hija Alba hasta que comenzó la universidad y conoció a su actual marido, con el que se casó en 2006 con Santana como padrino.

Alba, sin embargo, no llevó nada bien la ruptura con Otti Glanzielus y la relación entre ellos se enfrió mucho con la nueva relación de su padre con la colombiana Claudia Inés Rodríguez, su cuarta esposa y su viuda. Se casaron en 2013 y el enlace recibió muchas críticas por la diferencia de edad de dos décadas que había entre ambos. Tampoco ayudó el hecho de que ella hubiera estado casada anteriormente con el presunto jefe de una organización criminal de tráfico de drogas, a sabiendas de ella, según Anticorrupción, aunque la Audiencia Nacional la absolviera en 2004 de cualquier delito.

Conforme avanzaba la edad de Santana, Rodríguez pasó a controlar los negocios y escuelas del tenista, algo que no gustó a la familia, pero también fue su principal apoyo en los últimos años de su vida y quien se ha encargado de cuidarle. Siempre de su mano, como se le vio en su último acto público en Madrid.

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