05 de julio de 2022

Abandonan Kensington para estar más cerca de la Reina Isabel II

Abandonan Kensington para estar más cerca de la Reina Isabel IIGTRES

Adelaide Cottage, la nueva residencia de los duques de Cambridge y hogar del «amor prohibido» de Margarita de Inglaterra

El Príncipe Guillermo y Catalina de Cambridge planean mudarse a Windsor para estar más cerca de la Reina Isabel II

Los rumores sobre la posible mudanza de los duques de Cambridge a un entorno mucho más rural que Londres llevan meses rondando la Casa Real inglesa. Fue a principios de febrero cuando el Daily Mail aseguró que el Príncipe Guillermo y Catalina de Inglaterra podrían estar interesados en un nuevo hogar al estar cansados de las dos residencias en las que dividen su tiempo: el palacio de Kensington, durante la semana, y Amner Hall, en Norfolk.
Con los actuales problemas de movilidad de la Reina –que le impiden desplazarse libremente y tras los que ha tenido que instalar hasta un ascensor de 20.000 libras en su legendaria casa de Balmoral–, los duques de Cambridge querrían estar más cerca de la monarca, especialmente si recordamos la buena sintonía que ha existido siempre entre nieto y abuela. De hecho, durante su tiempo en Eton College, que está cerca del castillo, el futuro Rey almorzaba los domingos con sus abuelos en el conocido Oak Room con paneles del castillo.
La revista Majesty Magazine asegura, en este sentido, que «la Reina necesita más gente como Guillermo a su alrededor. A menudo está sola, por lo que estará encantada de que Guillermo, Kate y sus tres bisnietos estén a tan solo diez minutos de distancia». Las primeras pesquisas indicaban que la familia al completo se mudaría a Fort Belvedere, una construcción similar a un fuerte –de ahí, su nombre– que es conocido por ser «el castillo olvidado de la Reina».
Sin embargo, las últimas informaciones aseguran que los duques de Cambridge han descartado esta propiedad y que, en cambio, están barajando la posibilidad de mudarse a Adelaide Cottage.
La propiedad fue construida a principios del siglo XIX como refugio para la esposa del Rey Guillermo IV. Reconstruida más adelante también fue conocida por ser la casa favorita de la Reina Victoria, ya que con frecuencia se desplazada desde el Castillo de Windsor a pocos metros para disfrutar de un desayuno allí.
Adelaide Cottage

Adelaide Cottage

Sin embargo, si por algo ha pasado a la posteridad fue por acoger al «amor prohibido» de la fallecida princesa Margarita: el capitán Peter Townsend, un atractivo piloto de la RAF que se enamoró de ella al final de la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, él estaba casado y tenía un hijo pequeño, Giles, y otro en camino, Hugh. El Rey Jorge Vi, padre de la actual Reina, le concedió el uso de la propiedad en exclusiva.
Tal era la buena relación que cuando nació el segundo hijo de Townsend, la celebración del bautizo con la Familia Real al completo se realizó en los jardines de la propiedad. «Fue la primera de muchas visitas dominicales. A la (entonces) Princesa Isabel le gustaba charlar con Rosemary, mientras que la Princesa Margarita jugaba con los niños en el césped y Peter Townsend, fuera de servicio, se recostaba en una tumbona», escribió un periódico.
A veces, eran los Reyes los que se desplazaban para recoger a sus hijas y llevarlas de vuelta al Castillo y, otras, era el propio Townsend quien las acompañaba aunque la Princesa Margarita en ningún caso se quedaba a solas con el capitán hasta que la relación se hizo pública de forma inesperada. El día de la coronación de Isabel II, el 2 de junio de 1953, se vio a la princesa, que esperaba en la Abadía de Westminster su carruaje de regreso al Palacio de Buckingham, quitar una pelusa del uniforme de Townsend. Por aquel entonces, ya había conseguido el divorcio y había manifestado a la Reina su intención de contraer matrimonio esa misma primavera, pero ella les dijo que esperasen un año, sin saber que la relación se haría pública tan pronto.
Townsend era de origen plebeyo, quince años mayor que Margarita, recién divorciado y padre de dos hijos. Para la Casa Real, con la Reina como cabeza visible de la Iglesia anglicana, muy estricta con la perdurabilidad del matrimonio, este hecho chocaba de lleno con lo que la monarquía representaba.
BATTLE OF BRITAIN FIGHTER PILOT, GROUP CAPTAIN PETER TOWNSEND IN THE COCKPIT OF AN AIRCRAFT. 20/06/95: Townsend, who was barred from marrying Princess Margaret  in the 1950s, died on 19/06/1995 aged 80, the British Embassy, in Paris.

La Princesa Margarita se enamoró profundamente de Peter TownsendGTRES

Margarita manifestó una y otra vez su deseo de contraer matrimonio con él, pero tanto desde el Gobierno como desde la institución se llevaron a cabo una serie de decisiones encaminadas a boicotear por completo la relación, empezando por mandar a Townsend a Bélgica, con la esperanza de que un distanciamiento de la pareja podría enfriar la relación.
«Me gustaría que se supiera que he decidido no casarme con el capitán de grupo Peter Townsend. He sido consciente de que, sujeto a mi renuncia a mis derechos de sucesión, podría haber sido posible para mí contraer un matrimonio civil. Pero, teniendo en cuenta la enseñanza de la Iglesia de que el matrimonio cristiano es indisoluble, y consciente de mi deber para con la Commonwealth, he decidido anteponer estas consideraciones a cualquier otra», manifestó ella, sin saber que, poco después, entraría en una espiral autodestructiva de continuas discusiones, infidelidades y fiestas hasta altas horas de la madrugada con Antony Armstrong-Jones, con el que se casó el 6 de mayo de 1960. Los medios catalogaron el enlace como «la boda del despecho».
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