28 de junio de 2022

Fernando González de Castejón y Jordán de Urríes, marqués Perijá y conde de Atares

Fernando González de Castejón y Jordán de Urríes, marqués de Perijá y conde de AtarésTRECE

El marqués asesino de Serrano: un vecino conflictivo que dormía entre retratos de Hitler y coleccionaba escopetas

Fernando González de Castejón y Jordán de Urríes, marqués de Perijá y conde de Atarés, se suicidó después de matar a su mujer y a una amiga de esta

Los residentes del número 205 de la calle Serrano de Madrid nunca le tragaron. Fernando González de Castejón y Jordán de Urríes, marqués de Perijá y conde de Atarés, de 53 años, era un vecino conflictivo y sin modales, para el que nunca existieron ciertas normas de convivencia. Las broncas con el resto de propietarios de la comunidad eran constantes; igual practicaba tiro en el patio interior de la finca que llamaba a deshora porque se le habían olvidado las llaves en casa. Durante la pandemia, se saltó todas las normas del confinamiento y si algún vecino se lo reprochaba, contestaba de manera agresiva. Lo que nunca imaginaron fue un final tan trágico: que acabase asesinando a su mujer Gema Jiménez, de 44 años, y a una amiga de esta, de 70 años, para después suicidarse.
Fernando siempre alardeó de sus títulos. En su cuenta de Twitter se presentaba como «muy simpático, aficionado a montar a caballo, amante de España» y «excelentísimo conde de Atarés e ilustrísimo marqués de Perijá». Heredó los títulos nobiliarios de su tío abuelo José Miguel López y Díaz de Tuesta en 2012, cuando murió sin tener descendencia. En junio de 2015, participó en un acto para celebrar el bicentenario de la fundación de la Diputación de la Grandeza, junto con otros cuatrocientos nobles, en el palacio de El Pardo, donde fueron recibidos por el Rey.
Las fotos que se publican hoy de González de Castejón pertenecen a la tournée televisiva que protagonizó para denunciar el bloqueo de fondos y depósitos de Banco Madrid en 2015. González aseguraba que tenía 740.000 euros atrapados en el banco. Entonces se preguntaba para qué servía el Banco de España. «Pasó los test de estrés con matrícula de honor, pero el Banco de España para qué vale. Son un desastre», aseguró en varias entrevistas en televisión.

Campo de tiro

Algunos vecinos aseguran que escuchaba a todo volumen el Cara al Sol y tenía decorado tanto el salón como su dormitorio con retratos de Franco y Hitler. También disponía de un amplio arsenal de armas en una vitrina: arcos, flechas, escopetas de caza, cuchillos de combate... Convirtió el patio interior del edificio en un campo de tiro, donde disparaba a bidones y cuadros. En la última junta de vecinos, debatieron qué hacer con él para que mejorase su conducta y no atormentase el día a día del resto. Según su entorno, tenía problemas con el alcohol y durante los últimos meses atravesaba una profunda depresión.
En 2009 fue denunciado por maltratar a su hermana y su madre y se le impuso una orden de alejamiento. En 2018, le denunció su esposa por supuestos malos tratos, pero posteriormente retiró los cargos y se cerró el caso. La relación entre el matrimonio se había deteriorado durante los últimos meses, pero seguían juntos por la hija de 12 años, que tenían en común. Los amigos de Gema ya le habían aconsejado que se separase.
La semana pasada su mujer viajó a París junto a su hija. Gema regresó el sábado y acudió a la casa el domingo por la noche con su amiga para que pudiera protegerla. Afortunadamente, la niña prolongó su estancia en Francia tras pasar unos días en Euro Disney.
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