Raquel del Rosario
Los problemas de Raquel de Rosario con su hijo autista
La cantante ha hablado con total sinceridad sobre cómo es su día a día con su hijo Leo
Este año, el 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, vuelve a poner el foco en historias reales como la de Raquel del Rosario. La artista, que actualmente reside en California junto a su marido, el fotógrafo Pedro Castro, y sus dos hijos, Leo (nacido el 15 de julio de 2014, en un parto en casa) y Mael (nacido el 9 de mayo de 2016 en Los Ángeles con la ayuda de una matrona), fue durante años una de las voces más reconocibles del pop español como vocalista de El Sueño de Morfeo. Su carrera se consolidó en los años 2000 con varios éxitos y alcanzó gran visibilidad con su participación en el Festival de Eurovisión 2013, donde representó a España.
Raquel del Rosario y su pareja
En los últimos años, sin embargo, su vida ha tomado otro rumbo y la cantante ha compartido públicamente su experiencia como madre de un niño con trastorno del espectro autista (TEA), un trastorno de origen neurobiológico que afecta principalmente a la comunicación, la interacción social y la forma de entender el entorno. En este contexto, los primeros indicios aparecieron en la infancia de su hijo Leo, que no comenzó a hablar hasta casi los cuatro años. «Ese primer ‘mami’ se hizo mucho de rogar», ha recordado en varias ocasiones.
Con el paso del tiempo, y ante la persistencia de algunas señales, decidieron acudir a un centro especializado por recomendación del pediatra. Fue entonces cuando llegó el diagnóstico. Tal y como explica en una entrevista concedida a Hola, los profesionales les indicaron que lo más adecuado era que Leo entrara en un programa específico para niños con TEA. En ese momento, junto al impacto inicial, la artista ha reconocido que también sintió cierto alivio al poder poner nombre a lo que ocurría y empezar a contar con apoyo especializado.
Raquel del Rosario
A partir de ahí, el día a día cambió de forma significativa. Uno de los aspectos que ha señalado como más complejos es la falta de comprensión social. «Ha sido difícil que la gente entienda el diagnóstico», ha comentado. En situaciones cotidianas, como en el parque, se ha visto obligada en ocasiones a dar explicaciones o pedir disculpas, ya que determinados comportamientos pueden interpretarse erróneamente como falta de educación. «A veces me siento desbordada», ha reconocido.
Además, la rutina familiar también se ha visto condicionada. La intérprete de Nunca volverá ha explicado que viven «en constante estado de alerta» cuando están fuera de casa, ya que su hijo no siempre percibe el peligro o determinadas normas sociales. A esto se suma el impacto en la dinámica familiar, especialmente en la relación con su otro hijo, Mael. «Me rompía el corazón ver cómo su hermano mayor le ignoraba», ha señalado al recordar los primeros años.
No obstante, junto a estas dificultades, Raquel del Rosario también ha querido destacar otros aspectos del desarrollo de su hijo. Ha hablado de su creatividad y de su forma de expresarse, señalando que realiza numerosos dibujos al día, además de cantar, jugar e inventar actividades de manera constante.
En la actualidad, la familia ha optado por un modelo de educación en casa (homeschool), después de que la transición a la educación secundaria no resultara adecuada para él. De este modo, buscan un entorno más flexible que se adapte mejor a sus necesidades, en una rutina que se desarrolla en gran parte en contacto con la naturaleza.
Por último, la cantante ha insistido en que no pretende idealizar el autismo, ya que existen casos muy complejos. Aun así, ha subrayado la importancia de la comprensión, la paciencia y el acompañamiento como pilares fundamentales en este proceso.