La duquesa de Alba, Cayetana Fitz James Stuart
La fascinante historia tras la tiara favorita de la duquesa de Alba
La impresionante joya que Cayetana Fitz-James vendió para comprar un caballo a su hijo Cayetano ha vuelto a salir al mercado por más de dos millones de euros
El joyero de determinadas aristócratas iguala incluso superar al de muchas ‘royals’. Es el caso del de la ya fallecida duquesa de Alba, quien ha conservado, durante muchísimos años, piezas de un valor incalculable como la tiara Flor de Lis, la Prusiana y varias pulseras y alhajas de lo más sofisticadas que, aunque no hayan sido muy conocidas, tras ellas se esconde una historia apasionante digna de tener en cuenta.
Una de las piezas más destacadas del joyero de Cayetana Fitz-James Stuart es, sin duda, la denominada Tiara Rusa, una joya que lució en algunos acontecimientos sociales de gran relevancia, que saltaba a la vista que era una de sus favoritas y que estaba entre sus preseas más preciadas, y que incluso han llevado algunas mujeres de la familia en sus respectivas bodas con los hijos de la duquesa, como es el caso de Matilde Solís y Martínez-Campos, la exmujer de Carlos Fitz -James Stuart y Martínez de Irujo, el actual duque de Alba, o de María de Hohenlohe, exmujer de Alfonso Martínez de Irujo: «Era una joya muy querida y simbólica para la Casa y para mí», llegó a confesar Cayetana en sus memorias.
Pese a todo ello, hace tiempo que dejó de formar parte de la Casa de Alba, tal y como desveló la dueña y poseedora en sus memorias, Yo, Cayetana. Lejos de querer ocultar la realidad, la duquesa aseguró que tuvo que vender la tiara para poderle comprar un caballo de salto a su hijo Cayetano Martínez de Irujo. Al parecer, hasta la fecha ha pasado por varias manos, ya que, aunque en un primer momento Cayetana se la vendió al joyero y anticuario estadounidense Joseph Saidian & Sons por algo más de 200.000 euros, al tiempo, esta fue adquirida por la joyería M.S. Rau Jewels.
Ahora, su actual dueña parece haberse cansado de guardar en el joyero la que muchos consideran como una auténtica obra de arte, ya que, según Archivo de Joyas, esta ha decidido ponerla a la venta por 2,5 millones de euros. Una cantidad algo desorbitada para el joyero Pablo Milstein, que, en conversaciones con Jaleos ha confesado que, pese a tratarse de «una diadema de estilo kokoshnik que perteneció a la casa Híjar, de la que descendía la madre de la duquesa», y que está realizada a base de «diamantes de talla antigua y brillantes que se alternan en dos diferentes estilos de engaste y se unen en un solitario de interesante tamaño», lo cierto es que su precio se sitúa bastante por debajo del establecido: «Dado el precio que ponen es imposible que la pieza se vaya a vender, no lo vale», ha opinado al respecto. «Cuando se tiene una pieza que no interesa vender se eleva el precio. No la quieren vender porque no necesitan el dinero y porque es un reclamo. La gente que entra a la tienda y ve una foto de Cayetana y la tiara y preguntan por ella, se asombran, piensan que es importante y les sirve de reclamo para comprar otra cosa», ha añadido.
Sin duda, unas palabras con las que ha destapado el modus operandi de una firma de renombre que, lejos de querer desprenderse de la tiara, podría estar utilizándola para aumentar su prestigio y, por tanto, sus ventas.