El marqués de Manzanedo, Juan Manuel Mitjans, el duque de Calabria, Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans, Ishtar Espejo, directora de la Fundación Aladina, y Juan José Cotorruelo, de Caser
El duque de Calabria preside una gala benéfica en el Palacio de Liria
La Orden Constantiniana quiso apoyar a la Fundación Aladina
El pasado 9 de junio tuvo lugar, en Madrid, una cena de gala benéfica en los jardines del Palacio de Liria, presidida por S.A.R. Don Pedro de Borbón Dos – Sicilias y Orleans, Duque de Calabria. La velada estuvo organizada por la Delegación de Madrid de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge y se celebraba a beneficio de la Fundación Aladina.
La Orden Constantiniana quiso apoyar a la Fundación Aladina, concretamente, en su proyecto destinado a la construcción del nuevo Hospital de Día de Oncohematología Infantil y Trasplantes del Hospital de la Paz de Madrid, con el que se pretende incrementar, notablemente, la capacidad asistencial a niños y jóvenes aquejados por la enfermedad del cáncer.
El marqués de Manzanedo, Ana Dávila, Eloísa López, Ishtar Espejo, el duque de Calabria, Isabel Pascual, Juan José Cotorruelo, Óscar Gómez de Linares y Rodriguez
El duque de Calabria, Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans saluda a los invitados
Desde el primer momento se decidió que todos los beneficios que se obtuvieran con el evento se destinarían al referido proyecto. Por ello, ha resultado encomiable la labor que ha realizado el comité organizador, dirigido por el Excmo. Sr. Juan Manuel Mitjans y Basa, Marqués de Manzanedo, para conseguir patrocinadores y donaciones, con el fin de aumentar la recaudación al máximo. A este respecto, destaca el importante patrocinio de Caser Asesores Financieros.
La Fundación Casa de Alba, desde el primer momento, puso todos sus esfuerzos para que la velada fuera perfecta y que, sin su colaboración no hubiera sido posible disfrutar de un enclave único en la ciudad de Madrid.
El duque de Calabria, Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Orleans
Al final de la cena tuvo lugar una subasta y rifa muy animada, donde los invitados mostraron su generosidad pujando por las distintas piezas que habían sido donadas tanto por particulares, como por importantes empresas de nuestro país. Estamos seguros que los productos no han dejado indiferentes a sus adjudicatarios.
Gracias a esta cena se ha cumplido con el objetivo benéfico que permite impulsar acciones asistenciales, humanitarias y culturales que redundan en beneficio de la sociedad y son ejemplo de los valores cristianos que nos alientan.