Un retrato de la ventrílocua «Mari Carmen y sus muñecos» descansa sobre el ataúd con sus restos mortales
Así ha sido el emotivo funeral de la ventrílocua Mari Carmen en Cuenca
El hijo de la artista fallecida, Miguel Almanzor, ha estado acompañado por familiares, amigos y vecinos
La causa de la muerte de la ventrílocua Mari Carmen, según su amigo José Manuel Parada
Lágrimas, aplausos y sonrisas, por todas las veces que hizo reír, han protagonizado el emotivo adiós a la ventrílocua Mari Carmen Martínez-Villaseñor, conocida artísticamente como Mari Carmen y sus muñecos. La humorista ha sido enterrada en el cementerio municipal de Cuenca, su ciudad natal, tras un funeral que se ha celebrado este jueves en la iglesia de San Pedro de la capital conquense.
El cuerpo de la artista ha llegado a la iglesia de San Pedro, en el casco antiguo de Cuenca, sobre las 11.00 horas, tras el velatorio que se ha desarrollado en Madrid unos días después de que falleciera la semana pasada en Tenerife.
Durante la ceremonia religiosa, sobre el ataúd ha estado una foto de Mari Carmen con Doña Rogelia, el muñeco más conocido de la ventrílocua.
Miguel Almanzor, hijo de la ventrílocua María del Carmen Martínez, "Mari Carmen y sus muñecos
La han acompañado el hijo de la artista fallecida, Miguel Almanzor, junto a familiares, amigos y vecinos de Cuenca, a donde volvía con frecuencia a su vivienda ubicada en la calle San Juan de la ciudad, cuyo Ayuntamiento le dedicó en 2011 una vía en el callejero.
También ha acompañado a la familia en el funeral el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, quien ha desvelado que ha estado en contacto estos días con Miguel Almanzor, al tiempo que ha destacado que la artista ha llevado «el ser conquense» por todo el mundo y que fue nombrada hace unos años hija predilecta de Castilla-La Mancha por el Gobierno regional.
Sus muñecos han sido los protagonistas de las muchas coronas con flores rosas y margaritas blancas en las que se podía leer: «Nos has dejado mudos. Nikol, Daisy, Rodolfo y Dña. Rogelia».