Carlos Moyá y Carolina Cerezuela (agosto de 2022)
Carlos Moyá y la otra cara del éxito: de su matrimonio con Carolina Cerezuela a sus millonarios negocios
El tenista celebra su 47 cumpleaños tras una vida en la que el éxito le ha ido acompañando
Esfuerzo, trabajo y sacrificio son tres ingredientes que ha llevado por bandera Carlos Moyá a lo largo de toda su trayectoria profesional. El extenista, que cumple 47 años este domingo 27 de agosto, comenzó a dar sus primeros pasos en una pista de tenis a la edad de 6 años, junto a su hermano Andrés Moyá. Ese fue el principio de un periplo repleto de éxito. En 1996 logró entrar en el top 20 de la ATP por primera vez y, un año después en el top 10. Además, se convirtió en el primer español en alcanzar la final del Abierto de Australia desde Andrés Gimeno, en 1969. En 1998 ganó su primer título de Grand Slam en la final de Roland Garros en la que desbancó a Álex Corretja.
Después de formar parte del equipo español que ganó la Copa Davis de 2004 y tras varias temporadas siendo uno de los mejores tenistas con un puesto privilegiado en el ranking ATP, en 2010, meses después de su lesión de cadera, anunció su retirada. Actualmente, además de ser el Capitán de la Copa Davis trabaja junto a Roberto Carretero en su academia de tenis situada en Madrid y desde 2017 es el entrenador de Rafa Nadal. Al margen de su extenso currículum de logros, Carlos Moyá cuenta con una discreta vida que ha formado junto a Carolina Cerezuela, a quien conoció gracias a un amigo en común. Cosas del destino.
Carlos Moyá, en el Masters Series de Madrid (2022)
«La vi en la tele y me enamoré sin conocerla», aseguró el extenista en Mi casa es la tuya, espacio presentado por Bertín Osborne. Fue en 2007 cuando la llama del amor de la pareja se encendió. «Conocí a Carlos por un amigo que teníamos en común. Estuvimos como un mes mandándonos mails. Estaba muy enganchada a ello. ¿Sabes cómo es estar deseando llegar a casa para ver si ha entrado algún mail? Pues así estaba yo", recordó Carolina. “Poco después le di mi número de teléfono, y estuvimos un mes más a base de SMS. Finalmente quedé con él, y aunque tenía miedo, al verlo comprendí que era el hombre de mi vida», añadió sobre el origen de su discreto romance.
Fruto de una sintonía, que sigue perdurando en el tiempo, decidieron sellar lo que habían creado en una íntima ceremonia en julio de 2011. Enlace que se celebró en el ayuntamiento de Llucmajor (Mallorca). Después aumentaron la familia y llegaron a este mundo sus tres hijos, Carla (2010), Carlos (2015) y Daniela (2014), por quienes sienten verdadera devoción. Juntos viven en su espectacular mansión situada en la isla mallorquina, en una privilegiada zona que entra en el 3 % de los barrios más ricos de España.
Por otro lado, al margen de los terrenos de juego y el plano sentimental, poco o nada se sabe de la otra cara de los negocios de Carlos Moyá. Si bien se conoce que otros deportistas invierten su fortuna en otros proyectos, como Cristiano Ronaldo o el mismísimo Rafa Nadal, la sombra del silencio persigue a Moyá. Lo último que se sabe data de 2015. Por aquel entonces era el cuarto tenista más rico, llegando a ser el número 1 en 1999 y el cuarto tenista español que más premios había recaudado, con 10,3 millones de euros. En 2013 prestó su imagen para Ikea al haber logrado el récord de decorar una estancia de su casa con un presupuesto de 700 euros. También durante su carrera ha vendido coches y seguros y ha promocionado chalets para una urbanización del norte de Madrid. Cuenta también con su propia sociedad de inversiones Moyá-Bellavista, con 5,8 millones, que incluye una inmobiliaria en Andratx.