Santiago Segura con su mujer y dos hijas
El restaurante buffet de Madrid en el que Santiago Segura celebró su 60º cumpleaños
El pasado 17 de julio, Santiago Segura cumplió 60 años. Una cifra redonda que muchos celebran con grandes fiestas o despliegues mediáticos… pero no él. El actor, director y guionista madrileño, que lleva más de dos décadas marcando la comedia nacional, optó por algo mucho más personal: una cena en familia en el restaurante japonés que es famoso por ser uno de los locales asiáticos con más tirón de Madrid.
Desde que arrasó en taquilla con Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), Segura ha firmado algunos de los mayores éxitos del cine español, como las secuelas de la saga Torrente, y títulos familiares como Padre no hay más que uno, A todo tren: destino Asturias, Sin rodeos o Vacaciones de verano. Su olfato para conectar con el gran público lo ha convertido en una figura clave del audiovisual español. De hecho, podría haberse permitido celebrar su cumpleaños como una gran estrella… pero no fue el caso.
El plan fue compartido en redes por su pareja, María Amaro, maquilladora y madre de sus hijas, Calma (16) y Sirena (11), quienes también han participado como actrices en las películas de su padre. A la celebración se unió también Richy Castellano, su representante y amigo de confianza. Una mesa discreta y familiar, como es habitual en la vida personal de Segura: lejos de los focos, pero con buen gusto.
El lugar elegido fue Miho Sushi, en su sede de Calle Orense 70 (Tetuán), aunque también cuentan con otro local en Calle Alcalá 213. Esta cadena de inspiración nipona, con presencia también en Italia, se ha ganado un nombre propio en Madrid gracias a su fórmula all you can eat, que significa literalmente «todo lo que puedas comer». Por un precio fijo, el cliente puede pedir y repetir tantos platos como quiera de una carta amplia, siempre que se consuma todo lo que se pide. Eso sí, lejos del buffet tradicional: aquí, los platos se preparan al momento, en cocina abierta, con ingredientes frescos y una presentación cuidada, dando todo el protagonismo al producto.
En palabras de su gerente, Sergio Zhou, «la cocina es una forma de expresión». Ese espíritu se refleja tanto en la carta como en el ambiente del local: una fusión equilibrada entre tradición y creatividad, donde conviven piezas clásicas de sushi con otras más atrevidas, siempre elaboradas con mimo y precisión. La calidad de los ingredientes es clave, con especial atención a productos como el salmón fresco, traído directamente desde Noruega, que aporta una textura y sabor excepcionales.
El espacio, de diseño cuidado y estética minimalista, incorpora elementos de inspiración japonesa que invitan a una experiencia relajada y versátil. Es un entorno pensado tanto para cenas íntimas como para planes en grupo o celebraciones discretas, como la de Santiago Segura.
Los menús tienen precio cerrado: 17,90 euros entre semana a mediodía, y 26,90 euros por la noche y fines de semana, con posibilidad de repetir, siempre y cuando se termine lo pedido. La carta mezcla lo mejor de la cocina japonesa tradicional con guiños contemporáneos. Entre los platos más destacados están las gambas rojas en salsa ponzu (18), ciégalas con emulsión cítrica (12), tartar de gambas argentinas (16), salmón con almendras, y sopas como la miso (3) o la agripicante (4). También triunfan sus gyozas, yakisoba, tempuras y una amplia selección de opciones veganas, que incluyen rolls vegetales y platos calientes.
Miho Sushi se ha consolidado como uno de los restaurantes japoneses más populares de la capital. Su éxito no radica solo en su propuesta de formato libre, sino en la atención al detalle, la calidad constante y el servicio cuidado. Por sus mesas han pasado figuras como José Mota o futbolistas del Real Madrid —Lucas Vázquez, Nacho, Carvajal o Joselu—, aunque lo que realmente lo distingue es su compromiso con la experiencia gastronómica, más allá del nombre de quien se sienta a la mesa.