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Blanca Llandres con su grupo de amigos durante la celebración de su boda con Alberto HerreraRedes sociales

Las fotos que no se han visto de la boda de Alberto Herrera y Blanca Llandres

Alberto Herrera y Blanca Llandres abandonaron la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad, de Sanlúcar de Barrameda, en un Citroen Méhari naranja como marido y mujer. Pasados los nervios, las lágrimas en la iglesia y ya con los paparazzi lejos comenzó la fiesta. La celebración se trasladó a la finca Casa Marbella, ubicada en el barrio sanluqueño de La Jara.

Hay que recordar que la novia es sobrina de José Manuel Soto, por lo que la música ha sido protagonista en esta boda. El cantante no solo interpretó un tema en la iglesia, dedicado a Sanlúcar, sino que también cantó luego en la finca. La noche también estuvo amenizada por el grupo de flamenquito Los Alpresa.

Alberto Herrera y Blanca LlandresRedes sociales

Alberto Herrera y Blanca LlandresRedes

La novia, embarazada de cinco meses, cambió de vestido para el cóctel y el banquete. Al igual que el primero, también diseñado por Nicolás Montenegro, en colaboración con Rocío Crusset. Un diseño tipo cóctel, compuesto por un patrón de tres capas a base de volantes con un guiño a Lola Flores. Realizado en bambula de seda, al igual que el primer vestido, en palabras de Montenegro, «el segundo es la evolución natural de ese primer traje».

En las imágenes que han subido los amigos de Blanca en sus redes sociales, se puede ver a la novia muy animada, posando para un sinfín de imágenes y disfrutando de un día soleado.

Alberto Herrera con sus amigosRedes sociales

El primer vestido con el que dio el «sí, quiero» era un traje de influencia romántica con escote cuadrado y torso realizado en técnica de drapeado minucioso, confeccionado con unos 20 metros de bambula de seda, de corte imperio, con mangas adherentes y falda al vuelo. El vestido se completaba con una cola de doble capa de seis metros de largo y un velo en organza de seda natural.

Teresa de la CiervaRedes sociales

Entre los invitados, se encontraba Teresa de la Cierva, dueña de la finca donde se celebró el almuerzo y la fiesta. La periodista de belleza es una gran amiga de la familia, sobre todo de Mariló Montero. Para la boda se decantó por un vestido de Johanna Ortiz estampado, una pamela de Mimoki y un bolso de Karl Lagerfeld.