Fundado en 1910
Emilio Aragón, paseando en bici por Mallorca

Emilio Aragón, paseando en bici por MallorcaGTRES

Gente

El refugio mallorquín de Emilio Aragón

La familia al completo visita la isla cada vez que tienen ocasión

«La jefa cumplió 91». Con estas palabras, Nacho Aragón, el benjamín de Emilio Aragón describía el carrusel de fotos compartido en Instagram ante sus casi 50.000 seguidores. El empresario acaba de convertirse en padre de su primer hijo, Pelayo, con la influencer, Bea Gimeno, y con ellos se trasladó a una de las fincas familiares de la familia para celebrar el cumpleaños de su abuela, Rita Álvarez, viuda de Miliki.

El clan Aragón siempre se ha caracterizado por su carácter discreto, amable y familiar, y más si es para celebrar la vida de la matriarca del clan. Aunque en las imágenes no aparecen, no hay quien dude que, entre los invitados, se encontraba también Emilio Aragón con su mujer Aruca Fernández Vega, así como sus otras dos hijas, Icíar y Macarena.

Aunque su lugar de reunión habitual es en el céntrico y exclusivo barrio de El Viso, donde Emilio y Aruca tienen su base de operaciones, la familia también posee una finca en Asturias, en la que se casó la primogénita de la familia, Icíar, con Hugo Rodríguez de Prada, hoy padres de familia numerosa y empresarios detrás del éxito de Madreamiga y Grosso Napoletano.

Sin embargo, su nombre también asociado a Palma de Mallorca. Allí es donde se refugia de los focos de la capital y donde han pasado cada uno de los veranos de su vida. De hecho, el pequeño de la familia eligió este lugar para casarse con Bea Gimeno en septiembre de 2024.

Lo cierto es que la localidad mallorquina de Pollença, situada en el extremo norte de la isla, continúa consolidándose como uno de los destinos más apreciados por residentes estacionales, visitantes y creadores que encuentran en su entorno un lugar de calma e inspiración.

Emilio Aragon

Emilio Aragón dispone de una embarcación propiaGTRES

El casco histórico de Pollença mantiene su estructura tradicional de calles estrechas y empedradas, herencia de siglos de historia. La imponente escalinata del Calvari, con sus 365 escalones, es uno de los emblemas más reconocibles del municipio, así como la plaza Mayor, núcleo de actividad social y escenario de mercados semanales, conciertos y festividades.

La localidad ha sabido preservar su carácter genuino, incluso con el aumento del turismo. Sus talleres artesanos, pequeñas galerías de arte y cafés familiares siguen marcando el ritmo del día a día, en un equilibrio singular entre autenticidad y modernidad.

Emilio Aragón, a las puertas de la residencia mallorquina tras hacer la compra

Emilio Aragón, a las puertas de la residencia mallorquina tras hacer la compraGTRES

El término municipal comprende algunos de los paisajes más admirados de Mallorca. La sierra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad, rodea Pollença con montañas que atraen a excursionistas de todo el mundo. A pocos kilómetros, la bahía de Pollença y el cercano Port de Pollença ofrecen uno de los entornos marítimos más tranquilos de la isla, perfecto para deportes náuticos o para quienes simplemente buscan contemplar el atardecer.

También el mirador del Colomer, el cabo de Formentor y las calas de aguas transparentes completan un mapa natural que explica por qué tantos visitantes regresan año tras año. Pollença no es solo un destino turístico, sino también un enclave cultural. El histórico Festival de Pollença, activo desde 1962, reúne cada verano a músicos de renombre internacional en un programa que combina música clásica, contemporánea y propuestas innovadoras. La presencia de artistas, escritores y creadores que la eligen como residencia temporal refuerza este ambiente cultural, dotando al municipio de un dinamismo especial en los meses estivales.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas