Lolita Flores, en el Festival de San Sebastián
Lolita Flores explica por qué todas las mañanas toma un diente de ajo
Lolita no lo presenta como una fórmula milagrosa, sino como parte de un enfoque para sentirse bien
Actriz, madre y orgullosa abuela. A sus 67 años, Lolita sigue sobre los escenarios como protagonista de Poncia, la obra dirigida por Luis Luque e inspirada en el universo de La casa de Bernarda Alba, que se representa en el Teatro Bellas Artes de Madrid. Entre ensayos, funciones y compromisos, ha hablado en entrevistas recientes de su vida cotidiana con un tono cercano. Sus nietos, Noah y Nala, hijos de Elena Furiase, han cambiado su rutina matutina obligándole a levantarse a las 7.30 horas porque ellos se despiertan temprano, aunque su reloj biológico estaba programado para levantarse a las 11:00 o 12:00 horas.
Es precisamente en ese inicio del día donde aparece un gesto que ha despertado curiosidad: su costumbre de tomar un diente de ajo crudo en ayunas. No lo mezcla en recetas ni lo convierte en remedio casero. Simplemente, lo traga, «como si fuera una pastilla», según ha explicado. Para ella, se trata de un hábito que forma parte de su rutina desde hace años.
El ajo es uno de los alimentos más antiguos en la historia de la humanidad. En el Antiguo Egipto ya formaba parte de la dieta de los trabajadores que construían las pirámides, convencidos de que les aportaba fuerza y resistencia. En la Grecia clásica se le atribuían propiedades para mejorar el rendimiento físico, y en muchas culturas mediterráneas ha sido visto como un símbolo de protección frente a enfermedades y, en el imaginario popular, incluso contra la mala suerte.
Lolita con su nieta
Desde el punto de vista científico, el ajo contiene compuestos como la alicina, que se han estudiado por sus posibles efectos antibacterianos y antioxidantes. Algunos trabajos sugieren que puede contribuir a la salud cardiovascular y al funcionamiento del sistema inmunológico, aunque los expertos suelen subrayar que sus beneficios no sustituyen a los tratamientos médicos ni a una alimentación equilibrada.
Lolita no lo presenta como una fórmula milagrosa, sino como parte de un enfoque más amplio. «Yo creo en la medicina», ha dicho en más de una ocasión. «Cuando tienes que tomar antibióticos, tienes que tomarlos. Pero también te puedes cuidar con cosas naturales, con suplementos y comiendo sano». En esa misma línea, destaca otro ingrediente imprescindible en su desayuno: la miel. «La tomo todos los días. Para la garganta es mano de santo».
La unta en una tostada de pan integral con canela, un tipo de pan que muchos nutricionistas recomiendan por su mayor contenido en fibra frente a los panes más refinados. A eso suma jamón y café. Pero, más allá de la alimentación, su discurso apunta a una idea sencilla: la energía no viene solo de los hábitos saludables, sino también del entorno. «Mi fuente de energía», ha dicho.