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Iñaki Urdangarin en un partido de balonmano de su hijo PabloGTRES

La reaparición de la exnovia de Urdangarin, a la que dejó por la Infanta, en plena promoción de sus memorias

Carmen Camí ha reaparecido en Barcelona en la inauguración de una clínica

Mientras Iñaki Urdangarin vuelve a ocupar titulares con la promoción de sus memorias, Todo lo vivido: Triunfos, derrotas y aprendizajes, una figura clave de su pasado ha reaparecido de forma inesperada en la escena pública. Se trata de Carmen Camí, la mujer con la que mantuvo una relación estable durante años, antes de anunciar su compromiso con la Infanta Cristina. La reaparición tuvo lugar en Barcelona, durante la inauguración de la nueva sede de la clínica Neolife, un centro especializado en longevidad y medicina preventiva.

Camí acudió con una chaqueta de lana en tono coral y posó sonriente junto a la relaciones públicas Marilé Zaera. Cuando un periodista la reconoció, su reacción fue espontánea: «¿Cómo puede ser que me hayas reconocido si hace 30 años de esto de Iñaki?». Una frase que refleja la distancia que ha mantenido con aquel episodio de su vida y su voluntad de permanecer al margen de la exposición mediática.

Para comprender su papel en esta historia hay que retroceder a principios de los años noventa. Carmen, hija de un transportista y criada en Viladrau, un pequeño municipio situado a unos 90 kilómetros de Barcelona, conoció a Iñaki Urdangarin cuando él veraneaba allí con su familia. Con el tiempo, aquel pueblo se convirtió en un punto de encuentro habitual para los Urdangarin, que mantenían una residencia de vacaciones en la zona.

Marilé Zaera y Carmen Camí (derecha)TV3

La relación entre Carmen y «Txiki», como llamaban al entonces jugador de balonmano, comenzó en 1992. Ella trabajaba como secretaria en el Ayuntamiento de Puigcerdà y él vivía en Barcelona con su hermana mayor. La distancia no fue un obstáculo. Urdangarin pidió ayuda a un amigo cercano, el empresario Javier Pellón, para que Carmen pudiera trasladarse a la capital catalana. Pellón, copropietario de la cadena de gimnasios Metropolitan, le ofreció un puesto de trabajo y facilitó que la pareja iniciara una nueva etapa juntos. Según personas de su entorno, aquellos años estuvieron marcados por planes de futuro. Hablaron de montar un negocio vinculado al deporte, de compartir proyecto de vida e incluso de pasar por el altar. Todo cambió en el verano de 1996, durante los Juegos Olímpicos de Atlanta. Allí, Urdangarin logró una medalla de bronce con la selección española de balonmano y, al mismo tiempo, conoció a la Infanta Cristina.

A partir de ese momento, mantuvo durante varios meses dos relaciones en paralelo. Carmen se enteró del compromiso oficial de su pareja con la Infanta Cristina a través de la televisión, como el resto del país. Las cámaras la buscaron y ella, serena, aseguró que no estaba dolida y que le deseaba felicidad. Con el tiempo, su entorno ha contado que aquel episodio fue lo que la empujó a desaparecer por completo de la vida mediática.

Tras la ruptura, se apoyó en Javier Pellón, que pasó de ser su jefe a convertirse en su pareja. Con él construyó una nueva vida: se casó, tuvo dos hijos y se estableció en Barcelona, en un barrio tranquilo de la zona alta de la ciudad. Pellón es hoy uno de los nombres destacados del sector del fitness y el bienestar en España, con una empresa que gestiona más de una veintena de centros deportivos y presencia también en el ámbito inmobiliario.