Convertida en cisne negro por una noche, cedió todo el protagonismo a las plumas de un vestido hecho a medida, de cuello alto y larga cola y diseñado por los canadienses Matières Fécales. Su cabello rubio platino, peinado con un romántico recogido, y sus cejas decoloradas, acentuaron el efecto monocromático del look. Como joyas, brilló su enorme anillo de compromiso de diamantes, que le regaló su prometido Michael Polansky.