El cantante José Manuel Soto en Madrid
El cantante José Manuel Soto, azote habitual de Sánchez, salta de nuevo a la televisión
Para el artista, de 64 años, participar en Supervivientes supondrá volver a un formato que ya conoce. En 2004 concursó en La selva de los famosos
La esfera personal de José Manuel Soto vuelve al primer plano mediático, y esta vez no es por su música. El veterano artista andaluz, con más de cuatro décadas de trayectoria, participará en Supervivientes 2026, el reality de aventura grabado en Honduras, según publica 'Informalia'.
En plena forma
Quienes siguen sus pasos saben que no es ajeno a los retos físicos: hace dos años se le ha visto coronar el Pico del Veleta, a casi 3.400 metros de altura, tras una exigente subida en bicicleta de 30 kilómetros desde Capileira, en plena Alpujarra, atravesando paisajes pedregosos de alta montaña. Un desafío que anticipa el espíritu con el que ahora se prepara para su nueva aventura televisiva.
Cantante melódico, jinete apasionado, empresario familiar y opinador político sin filtros, Soto encarna un perfil de figura pública poco habitual hoy, una mezcla de tradición, carácter y polémica. Nacido en 1961 en el seno de una conocida familia sevillana y cuarto de nueve hermanos, creció en un entorno sin antecedentes artísticos. Sin embargo, la música terminó imponiéndose desde que en 1979 entró en el coro de la Hermandad del Rocío de Triana, donde comenzó a componer. Apenas cuatro años después, con solo 22, iniciaba su carrera en solitario.
Su consolidación llegó en los años ochenta tras participar en el Festival de la OTI y firmar con CBS, discográfica con la que grabó buena parte de su repertorio. Desde entonces acumula 18 discos, más de mil conciertos y una presencia constante en galas y programas. Sin embargo, si algo ha mantenido su nombre en titulares en los últimos tiempos no ha sido solo su música, sino su faceta más combativa. En redes sociales se ha convertido en una voz política activa y directa. «Somos una sociedad mucho más intolerante y menos abierta que la España de los 80», ha declarado, convencido de que la libertad de expresión atraviesa un momento delicado.
Ese posicionamiento se ha reflejado también en sus intervenciones públicas más recientes. Soto fue uno de los rostros conocidos que salió en defensa de Julio Iglesias tras las acusaciones vertidas contra el artista, recordando que, a su juicio, existe un patrón mediático contra figuras destacadas. «Fueron a por el Rey Juan Carlos, luego Plácido Domingo, después Adolfo Suárez y ahora Julio Iglesias», afirmó, asegurando además que este tipo de polémicas sirven para «destruir a las glorias de España en el mundo». Incluso sugirió que la difusión de esas informaciones respondía a intereses políticos y mediáticos ajenos al propio cantante.
Soto defiende a Julio Iglesias
Esa franqueza le ha generado seguidores fieles y críticos severos. Él mismo sostiene que sus opiniones le han pasado factura profesional. «Mi profesión se ha visto muy afectada porque estoy vetado donde gobierne la izquierda. Y muchos ayuntamientos de derechas tampoco me contratan por no molestar».
Felizmente casado
Fuera del foco político y musical, su vida privada muestra una estabilidad poco frecuente en el mundo del espectáculo. Lleva casado desde 1988 con la diseñadora Pilar Parejo Zabala, miembro de una familia muy bien relacionada socialmente y con vínculos con apellidos conocidos del ámbito taurino y empresarial. Pilar es hermana de Nieves Parejo, madre de Blanca Llandres, lo que la convierte en tía de esta última, casada con Alberto Herrera, hijo del comunicador Carlos Herrera. El matrimonio reside en una amplia casa de 300 metros cuadrados con torreón incluido y es propietario de distintas fincas, olivares y tierras en Andalucía, además de un local comercial en Sevilla, una finca en Sanlúcar la Mayor, otra en Higueras de la Sierra y una dehesa en Almonte, configurando un patrimonio que refleja tanto tradición familiar como visión empresarial.
José Manuel Soto y Pilar Parejo
Sus hijos, Marcos, Rocío y Jaime, han heredado el talento artístico y el espíritu emprendedor. Marcos y Jaime integran el grupo musical Mi Hermano y Yo, proyecto que nació cuando su padre les lanzó una pregunta aparentemente casual que terminó marcando su destino: «¿Por qué no hacéis un grupo?». Jaime, además, fundó el Club Atlético Central, mientras Rocío gestiona una finca en Doñana llamada ‘La Maloca’ y canta, según el propio Soto, mejor que nadie en casa.
A esta faceta familiar se suma otra de sus grandes pasiones, el mundo ecuestre. Hace años puso en marcha el Raid Kaliber Andalucía, una competición hípica inspirada en el espíritu del París Dakar pero a caballo. Hoy está considerada la prueba ecuestre más larga y exigente del mundo, con quinientos kilómetros de recorrido por parajes naturales andaluces distribuidos en seis etapas durante una semana.