Fundado en 1910

Andrés de York llegando a Marsh FarmGTRES

Gente

El expríncipe Andrés se instala en su nueva casa de Sandringham donde se teme por su seguridad

Andrés Mountbatten-Windsor llega a Marsh Farm, donde hace unos días se colaba un grupo de manifestantes

Andrés Mountbatten-Windsor ha comenzado oficialmente su etapa en Marsh Farm, la propiedad ubicada dentro de la finca de Sandringham (Norfolk) que se ha convertido en su residencia permanente. Este traslado marca el fin de su larga estancia en Royal Lodge, en Windsor, y simboliza su definitivo alejamiento de la primera línea de la Familia Real Británica.

A diferencia del lujo que caracterizaba a su anterior hogar, Marsh Farm es una construcción de ladrillo mucho más modesta. Aunque cuenta con cinco dormitorios, cocina y dos salas de recepción, su estilo es rústico y funcional, alejándose de los estándares palaciegos. Recientemente, la propiedad ha sido objeto de importantes reformas centradas en la seguridad y la privacidad.

Foto de Marsh Farm en obrasGTRES

El cambio de residencia no ha estado exento de dificultades. Según diversas fuentes, el entorno de la granja es descrito como 'austero' y propenso a problemas logísticos como filtraciones de agua o plagas, debido a su ubicación en una zona húmeda de Norfolk. Además, la mudanza se ha visto empañada por incidentes recientes, como las protestas violentas de grupos de manifestantes en las inmediaciones de la finca. Unos hechos de gravedad que pusieron en riesgo su propia integridad física.

Este traslado es visto como un movimiento estratégico del Rey Carlos III para reducir los gastos de la Corona y reubicar a su hermano en un entorno menos institucional. Mientras que Royal Lodge era una mansión de 30 habitaciones que requería un mantenimiento millonario, Marsh Farm representa el 'destierro' definitivo de Andrés tras su implicación en el caso Epstein y la retirada de sus títulos y honores reales.

En resumen, Andrés Mountbatten-Windsor celebra su reciente 66 cumpleaños en un ambiente de aislamiento, en una casa que él mismo ha llegado a describir como una 'caja de zapatos' en comparación con su antigua vida, centrando ahora su día a día en la lectura, los paseos por los terrenos privados de Sandringham y la compañía de su familia más cercana en la más estricta intimidad.