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Pedro Sánchez junto al chef Lucas Gariglioni en una foto subidas a sus redes socialesTwitter

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El restaurante que eligió Sánchez en Pekín con menús de hasta 525 euros

El presidente hizo una visita al restaurante del chef Lucas Garigliano

En el marco de su reciente visita oficial a China, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha protagonizado un encuentro que destaca el valor de la 'Marca España' en el extranjero. Durante su estancia en Pekín, Sánchez, acompañado por su esposa Begoña Gómez, decidió hacer una parada en e restaurante dirigido por el chef español Lucas Garigliano, consolidando así un momento de cercanía y reconocimiento al talento gastronómico nacional fuera de nuestras fronteras.

Lucas Garigliano se ha convertido en una figura de referencia en la vibrante escena culinaria de Pekín. Tras años de trayectoria en el gigante asiático, su propuesta gastronómica ha logrado seducir tanto a la población local como a las delegaciones internacionales que pasan por la capital de China. Su restaurante no solo destaca por la calidad de sus productos, sino por la capacidad de Garigliano para reinterpretar los sabores tradicionales españoles con un toque contemporáneo que ha brillado con luz propia.

El chef Lucas Garigliano en una foto de sus redes socialesInstagram

Originario de Córdoba, Lucas Garigliano es un cocinero de vocación internacional que ha forjado su carrera a través de la curiosidad y el rigor técnico. Antes de asentarse en China, su trayectoria pasó por prestigiosas cocinas en España y otros destinos europeos, donde perfeccionó su maestría en el producto mediterráneo. Su llegada a Pekín hace más de una década no fue solo un cambio de residencia, sino el inicio de un proyecto personal por elevar el concepto de la cocina española en Asia, logrando hitos como liderar los fogones del reconocido restaurante 'Puerta 20' y consolidarse como un embajador indiscutible de nuestra despensa en el mercado asiático.

La cena, que se desarrollo en un ambiente de cordialidad, dejó una profunda impresión en el presidente. Sánchez no dudó en expresar públicamente su agradecimiento a través de sus redes sociales, calificando la velada como 'una cena inolvidable' y agradeciendo personalmente a Lucas su hospitalidad. Por su parte, el chef respondió con elegancia en su cuenta de Instagram, asegurando que fue «un placer recibirle» y acompañando su mensaje con banderas de España, reforzando el orgullo de representar al país tan lejos de casa.

Si bien no sabemos con certeza cual fue el menú que eligió el presidente para la velada en cuestión, sabemos que la carta cuenta con diferentes menús con precios diversos, yendo de 906 RMB (aproximadamente 113 euros) hasta 4,227 RMB (aproximadamente 525 euros). Precios que varían en función de la cantidad de consumiciones y del tipo de menú. Efectivamente, la carta posee únicamente tres menús y una selección de caviar.

El primer menú es el ‘Premium Signature Menu’, compuesto por entrantes, primeros, platos principales de alta gama como el Wagyu M9 o el pichón, y una secuencia de postres, siendo la opción más extensa y exclusiva de la casa. El segundo es el ‘Seasonal Menu’, que se centra en ingredientes frescos del momento, ofreciendo una selección de platos que resaltan la técnica francesa aplicada a productos de temporada. Finalmente, el ‘Weekday Business Lunch’ ofrece una versión más compacta y ágil de su propuesta gastronómica, diseñada específicamente para almuerzos de lunes a viernes. Todos ellos pueden complementarse con su cuidada selección de caviar, disponible en raciones individuales para añadir un toque extra de sofisticación a la experiencia.

Este encuentro gastronómico se produjo en un contexto diplomático de gran relevancia. Pedro Sánchez se encuentra en su cuarta visita a China en cuatro años, subrayando la importancia de forjar relaciones bilaterales con 'determinación estratégica', tal como se planteó desde su primer viaje en 2023. Mientras las reuniones de alto nivel con el presidente Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo marcaban la agenda política y económica, la visita al restaurante de Garigliano aportó la nota humana y cultural, demostrando que la gastronomía sigue siendo uno de los puentes más sólidos y efectivos entre naciones.