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GRAFCAT2057. BARCELONA, 01/05/2026.- Sean Hepburn Ferrer, el hijo de la icónica actriz Audrey Hepburn y del actor Mel Ferrer, que acaba de publicar 'Audrey íntima. La biografía autorizada' (Lunwerg), ha afirmado en una entrevista con EFE que su madre estaría "destrozada" si pudiera ver "cómo está el mundo". EFE/Lunwerg Editores ***SÓLO USO EDITORIAL/SOLO USO PERMITIDO PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE APARECE EN EL PIE DE FOTO (CRÉDITO OBLIGATORIO)***

Sean Hepburn Ferrer, el hijo de la icónica actriz Audrey Hepburn y del actor Mel Ferrer, que acaba de publicar 'Audrey íntima. La biografía autorizada'EFE

El hijo de Audrey Hepburn se pronuncia sobre la vida amorosa de la actriz y cómo encajó la infidelidad

Sean Hepburn Ferrer publica 'Audrey íntima. La biografía autorizada'

Sean Hepburn Ferrer, el hijo de la icónica actriz Audrey Hepburn y del actor Mel Ferrer, que acaba de publicar Audrey íntima. La biografía autorizada (Lunwerg), ha afirmado en una entrevista con EFE que su madre estaría «destrozada» si pudiera ver «cómo está el mundo».

Treinta y tres años después de la muerte de su madre, firma un retrato cercano y personal escrito a cuatro manos con la autora británica Wendy Holden en el que, como no podía ser de otra manera, hablando de la protagonista de clásicos como My fair lady, Desayuno con diamantes o Sabrina, cada capítulo arranca con un extracto de guion de cine.

«Creo que estaría muy triste de ver la dirección que han tomado los acontecimientos, las guerras y la crueldad humana. Ella dio su vida para que hubiera un mundo en paz e inclusivo. Se dedicó a ello los últimos años de su vida», explica su hijo Sean.

Hepburn, que pasa temporadas en España y se desenvuelve con soltura en castellano, recuerda que la idolatrada actriz fue la primera embajadora de buena voluntad de Unicef y se involucró en distintas fundaciones y organizaciones. «No soportaría ver cómo se está destrozando el concepto mismo de democracia», añade en el mismo sentido.

Audrey, que de niña ya vivió los efectos de la Segunda Guerra Mundial, en la última etapa de su vida se convirtió en la primera gran estrella de Hollywood en recorrer algunos de los países más devastados del mundo para concienciar a la opinión pública sobre la situación de la infancia, incluso a costa de reabrir algunas heridas dolorosas de su pasado.

Audrey Hepburn y George Peppard, en 1961

Audrey Hepburn y George Peppard, en 1961GTRES

De entre esos viajes humanitarios, recuerda su hijo, destaca el último, a Somalia, en el que estaba exhausta y sufría por el cáncer que le arrebataría la vida pocos meses después, a los sesenta y tres años.

En su retrato íntimo de la mujer tras personajes tan legendarios como Eliza Doolittle o Holly Golightly, Sean Hepburn muestra el lado «más personal» y «natural» de su madre, sobre la que se han escrito «más de mil libros».

«Pensé, ¿qué puede aportar de nuevo otro libro sobre mi madre? Pues escribir sobre su lado más cotidiano. Todo el mundo tiene la imagen de la leyenda, pero yo he querido bajarla al suelo y recordar que era una persona real, con las complicaciones que todos tenemos, pero que dejó una huella maravillosa», precisa.

Así, en el repaso a la vida de su madre, la biografía recorre momentos decisivos clave de su vida, desde el hambre que pasó de pequeña al nacimiento de su carrera como actriz, pasando por sus intensos romances, la pérdida de tres bebés, el nacimiento de sus hijos y sus últimos años desgarradores, en los que Sean estuvo a su lado.

Vida privada

Preguntado sobre si no sintió pudor sobre ningún asunto en particular al relatar la vida de su madre, reconoce que sí fue complicado compartir su sufrimiento al hablar de la infidelidad y su segundo matrimonio «porque ella era una persona muy privada».

Audrey Hepburn estuvo casada dos veces, con Mel Ferrer (1954-1968) y Andrea Dotti (1969-1982), y pasó los últimos años junto a Robert Wolders en Suiza, lejos de Hollywood. Además de Sean, también tuvo otro hijo, Luca Dotti.

«Teníamos ella y yo una especie de acuerdo de silencio sobre eso, pero al mismo tiempo, pensando y dándole vueltas, cuando hay una infidelidad hay una especie de vergüenza para el que la sufre. Yo quería trasladar que si Audrey Hebpurn podía ser víctima de una deslealtad, todos podemos serlo. Y no debemos avergonzarnos», ha contado.

El también cineasta y guionista apunta lo «feliz» que fue por compartir quince años de su vida ya como adulto con su madre hasta la muerte. «Muchos padres e hijos se llevan mal pero nosotros tuvimos suerte. Ella y yo teníamos mucha química, teníamos conexión y nos entendíamos mucho», asegura.

Incapaz de pensar en «solo una» lección de vida traspasada por su madre, Sean destaca el «regalo» de haber recibido gracias a ella «un hogar en el que aprender la importancia de la cultura y de la compasión».

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