Paloma Cuevas
Luis Miguel y Paloma Cuevas, entre los invitados que no se perderán la gran boda del verano
Con permiso de los novios, Paloma Cuevas y Luis Miguel se perfilan como los grandes protagonistas de la boda de Patricia Cerezo
La cuenta atrás para el evento social más esperado de la temporada ha comenzado. Todas las miradas están puestas en el próximo 10 de julio, fecha en la que Paloma Cuevas y Luis Miguel reaparecerán juntos en Madrid para asistir a uno de los enlaces más significativos de su círculo íntimo: la boda de la periodista Patricia Cerezo, que sopla este año cincuenta y cuatro velas, y el empresario Kiko Gámez, de cincuenta y un años de edad. La profunda amistad que une a la diseñadora con la novia convierte su asistencia en el gran atractivo de una jornada que promete reunir a la «crema» de la sociedad madrileña.
Paloma Cuevas con Patricia Cerezo y Lidia Bosh en 2002 .
El enlace se celebrará en la capital bajo un espíritu de libertad y alegría. Patricia ha sido clara desde el primer momento: estas segundas nupcias no serán por la iglesia. Tras su matrimonio de 25 años con el presentador Ramón García, la comunicadora busca ahora una ceremonia civil que define como una «celebración de la vida y del amor». El evento se perfila como una fiesta íntima y algo informal, alejándose de los protocolos más rígidos para centrarse en el disfrute de los invitados.
La presencia del «Sol de México» es más que probable, ya que el cantante tiene, hasta la fecha, totalmente despejada su agenda artística para el mes de julio de 2026. Al no tener recitales cerrados en estas fechas, Luis Miguel podrá acompañar a Paloma en este compromiso tan especial, lo que garantiza que la pareja se convierta en el centro de todos los flashes, con permiso de los novios.
Luis Miguel y Paloma Cuevas en París en 2023
Esta asistencia no es casual, ya que ambas mujeres mantienen un vínculo inquebrantable desde hace años. La ex de Enrique Ponce, siempre generosa con su círculo íntimo, dejó buena cuenta del aprecio que siente por la periodista en una felicitación de cumpleaños que se hizo pública tiempo atrás: «Mil felicidades querida Paty, eres tan bella por dentro como por fuera. Por seguir celebrando la vida a tu lado siempre». Estas palabras reflejan la sintonía de dos grandes amigas que ahora se preparan para vivir juntas uno de los momentos más felices en la vida de la comunicadora madrileña.
Paloma Cuevas y Patricia Cerezo
En cuanto al vestido, Patricia ya tiene muy avanzados todos los detalles. La periodista ha visitado varias veces el taller y ya cuenta con el diseño prácticamente cerrado. Muy organizada y perfeccionista, lleva meses preparando cada momento de la boda y no se descarta que luzca un segundo look más cómodo para la celebración posterior.
La emoción será una de las grandes protagonistas del día. El hermano de Patricia, José Luis Cerezo, será el encargado de acompañarla como padrino, un papel especialmente significativo tras la pérdida de su padre en 2018, cuya figura estará muy presente durante toda la celebración. Sus hijas, Natalia, de 21 años, y Verónica, de 18, también tendrán un papel muy especial en la ceremonia. Además, todo apunta a que habrá momentos especialmente emotivos, con discursos cargados de sentimiento en los que volverá a quedar reflejada la buena relación familiar y el vínculo de respeto y cariño que Patricia mantiene con su exmarido.
Entre el resto de asistentes confirmados figuran nombres como Nuria Roca y Cristina Yanes, quienes brindarán por la historia de amor de Patricia y Kiko. La pareja se conoció en la primavera de 2021 y, desde entonces, han consolidado una relación basada en la discreción y la complicidad, demostrando que siempre hay espacio para una nueva y feliz etapa en la vida.
Después de darse el «sí, quiero», los novios disfrutarán de una luna de miel muy esperada, aunque tendrán que posponerla unas semanas por motivos de trabajo, ya que Patricia tendrá una agenda especialmente intensa durante julio. Será un viaje especial, lejano y exótico, con la idea de terminar descansando unos días en una playa paradisíaca.