La Reina Letizia y la Princesa Charlene
El duelo de estilo de la Reina Letizia y la Princesa Charlène en Madrid ya tiene una clara vencedora
Doña Letizia ha triunfado con un vestido blanco con cintura estructurada con fajín
Era sin duda la imagen más esperada del día. El encuentro entre la Reina Letizia y la Princesa Charlene en el Real Jardín Botánico de Madrid. Junto al Rey Felipe y el Príncipe Alberto han visitado el pabellón Villanueva, donde ha recorrido las exposiciones VIII Foro de los Artistas de Mónaco y Mónaco y España: cinco siglos de historia compartida. Dos de las royals europeas con más influencia en cuanto a tendencia y moda frente a frente. Y ya hay una clara vencedora del duelo de estilo.
La Reina Letizia ha escogido el blanco, uno de los colores de la bandera de Mónaco. Ha rescatado el vestido de la firma italiana Mantú que ya lució para la clausura del Atlàntida Film Fest en Mallorca el pasado verano. Se trata de un diseño midi, confeccionado en lino japonés, de cintura estructurada con fajín y falda plisada. El corte vanguardista del patrón ya fue muy aplaudido en su estreno y hay que reconocer que le sienta como un guante. Y aunque la marca no es española, Doña Letizia adquirió este exclusivo diseño a través de Yowe, una reconocida tienda multimarca ubicada en León.
La Reina Letizia y la Princesa Charlene
Curiosamente, ha replicado el look exacto de aquel día en Mallorca con joyas XL de la firma española Suma Cruz; tanto un vistoso brazalete como unos llamativos pendientes.
La Reina Letizia, este lunes
Doña Letizia ha lucido, además, unas nuevas sandalias de tiras doradas de tacón sensato, una cartera de mano de Magrit, todo ello sin sin olvidarse, por supuesto, de su inseparable anillo de oro de la firma italiana Coreterno.
Charlene de Mónaco
En cuanto a Charlène, ha optado por un vestido azul de encaje de Oscar de la Renta y pendientes de perlas. Para completar el estilismo, Charlène apostó por unos elegantes zapatos destalonados de tacón en el mismo tono que el vestido y por unas discretas joyas que aportaban el toque justo de sofisticación. Y aunque es una elección correcta, el resultado no dice demasiado. El tono pastel sobre una piel excesivamente pálida no favorece especialmente.
Este acto se enmarca dentro un viaje de dos días para celebrar el 150º aniversario de las relaciones diplomáticas entre España y el Principado monegasco, reforzadas además por la labor que la Fundación Príncipe Alberto II ha hecho en nuestro país en los últimos años.