Al más puro estilo Kate Middleton, Doña Letizia estaba impecable con un vestido de la marca Self-Portrait. La prenda juega con el efecto óptico de las dos piezas con un cuerpo de crepé entallado que se combina con una falda de tafetán, ceñido con un cinturón. Actualmente está agotado en la web. Lo combinó con salones destalonados de tacón bajo en beis. Y como joyas, los pendientes de perlas australianas.