Fundado en 1910
Kate Middleton , The Duchess of Cambridge attends a Diamond Jubilee Tea Party at the British High Commission in Kuala Lumpur, as part of a nine-day tour of the Far East and South Pacific, with the Duke of Cambridge, in honour of the Queen's Diamond Jubilee.

Los Príncipes de Gales tomando el téGtres

La norma que tuvo que aprender la Princesa de Gales antes de entrar en palacio sobre cómo tomar el té

A sus 44 años, Kate es sin duda uno de los activos más valiosos de la Corona británica

A diferencia de su cuñada Meghan Markle, la Princesa de Gales ha demostrado sobradamente su facilidad para adaptarse a las estrictas normas y tradiciones que rigen el día a día en palacio. Siempre en su sitio, con una sonrisa y perfectamente vestida, a sus 44 años, es uno de los activos más valiosos con los que cuenta la Corona británica. Kate Middleton se preparó para ello y ha brillado desde el día en que le dio el «sí, quiero» al Príncipe Guillermo en abril de 2011.

Además de ejecutar la reverencia perfecta, Kate también fue instruida en cómo comportarse en otros escenarios más cotidianos como la hora del té. Según se ha informado, el protocolo real exige que todos sujeten la parte superior del asa de la taza con el pulgar y el índice, manteniendo el meñique hacia dentro, algo que han demostrado en público Kate, la princesa Ana y otras personalidades. Sin embargo, cabe añadir que, si llevan pintalabios, solo deben beber del mismo sitio para evitar manchar la taza varias veces.

Isabel II y Paddington

Isabel II y Paddington

Cada monarca tiene sus costumbres y gustos. El chef británico Darren McGrady, quien trabajó durante 15 años como cocinero oficial de la Familia Real británica, reveló qué se servía en la ceremonia el té de la tarde en el Palacio de Buckingham o el Castillo de Windsor en tiempos de la Reina Isabel II. La difunta monarca no perdonaba el té Earl Grey, sándwiches de mermelada de frambuesa, de pepino o jamón. También solía tomar pastel de chocolate con galletas, como el que se sirvió en la boda de los Príncipes de Gales, y dulces más pequeños, como éclairs de chocolate.

«El pastel de galletas de chocolate es el único que se sirve en la mesa real todos los días hasta que se acaba; a veces esto significa que la acompaña al Castillo de Windsor durante el fin de semana», declaró Darren.

Los Reyes Carlos III y Camila tomando el té

Los Reyes Carlos III y Camila tomando el téAFP

A diferencia de su madre, al Rey Carlos III nunca le ha llamado demasiado el dulce. Sin embargo, eso no significa que renuncie completamente a ello. Mientras pintaba en la campiña de Balmoral durante sus vacaciones de verano en Escocia, en ocasiones disfrutaba de un picnic a solas, cuenta el chef, formado en el hotel Savoy de Londres. «A menudo preparaba un picnic con un sándwich grande y sustancioso y, posiblemente, un postre, como un trozo de pudín de ciruelas». Tampoco faltaban las galletas de mantequilla.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas