Unos fenómenos, Pedro, tú di que sí
Lo sabe todo el mundo, el maestro Azagra renunció a la batuta del Met de Nueva York porque le daba pereza el avión y a Begoña se la rifaban en Silicon Valley
Ay, Pedriño, antaño tus desbarres me molestaban. Ahora empieza a darme la risa (sardónica). La explicación que nos has endilgado sobre el Familygate supone una cima del surrealismo cómico español, lo mejor desde los lejanos días de La Codorniz. David es un fenómeno. Nos recuerdas que acabó Económicas en Icade, que se pasó seis años en San Petersburgo para graduarse en Composición y Dirección de Orquesta y que habla «perfectamente» cuatro idiomas (inglés, francés, ruso e italiano). E imagino que viviendo contigo, escondido allá en la Moncloa, también chapurreará catalán y vasco.
Lo que has dejado sin aclarar es cómo este cráneo privilegiado, cómo semejante eminencia, políglota y multidisciplinar, acabó teniendo que recurrir a tu dedazo para un empleo en la Diputación de Badajoz, porque no lo contrataban ni para una verbena de pueblo. Unos hechos que le han merecido una sentencia condenatoria. En fin, misterios del «progresismo»…
Misteriosa es también tu semblanza de Begoña, con «más de una década trabajando en su propia empresa». «Era una profesional antes de que yo la conociera», resaltas como buen hombre enamorado. Pero nos vemos obligados a reprocharte que aquí te has pecado de cicatero, pues has omitido la empresa clave en tan exitoso currículo profesional, esa que incluso te valió a ti un pisito en calidad de consorte. Hablamos, por supuesto, de sus meritorios años de labor administrativa en la lucrativa industria de Sabiniano. ¿Cabe imaginar mejor escuela de negocios?
Con tu mujer se repite el mismo misterio que con tu hermano: si tan buena era, ¿por qué no se produce su despegue hasta que tú te instalas en la Moncloa? De no mediar tu cargo, ¿habría habido África Center, cátedras extraordinarias sin título universitario, colegueo con el dueño de Air Europa, pasada de cepillo para su software a varias multinacionales ávidas de darle pasta por la cara, empleadas públicas haciéndole sus recados privados? Seguro que sí, pues sabido es que en 2017, antes de tu llegada al poder, pronunciabas el apellido Gómez en Silicon Valley y ya todo el mundo sabía que hablabas de la increíble profesional española.
La antología de humor surrealista se completa con el indulto de Laura Borrás, expresidenta del Parlamento Catalán por el partido de Puigdemont y hooligan separatista, que «no tiene absolutamente nada que ver con la política».
Esta señora, valga la expresión, fue condenada en firme por corrupta a cuatro años y seis meses de cárcel. Cuando dirigía la Institución de las Letras Catalanas, cargo del que vivió desde 2013 a 2018, se dedicaba a trocear contratos y fingir concursos públicos que no existían para darle la pasta –260.000 euros de dinero público– a su amigo Isaías Herrero, un informático que confesó el chanchullo en el juicio. La pillaron con el carrito del helado y la condenaron. Un caso clarísimo.
Pero ahora tú la indultas. ¿Si fuese una choriza cualquiera, ajena a la política, le otorgarías también tal gracia? Evidentemente no. La medida solo atiende a que hay que seguir arrastrándose ante Puigdemont, por si suena la flauta y un día le da la ventolera de apoyarte los Presupuestos.
David y Begoña eran dos fenómenos que arrasaban antes de que tú fueses presidente. Él rechazó la batuta del Met de Nueva York solo porque le daba pereza volar y a ella se la rifaban las mayores multinacionales del orbe. Las causas contra ambas eminencias solo atienden a persecuciones de los jueces fachas del lawfare. Laura Borràs ha sido indultada por un puro acto de caridad ajeno a la política…
…«Y los cerdos vuelan», que diría John Benjamin Toshack, socarrón entrenador galés y gran vividor.
Curioso observar que en el año 63 a.C., Cicerón criticó la conjura de Catilina en unos términos perfectamente aplicables a tu figura: «¿Hasta cuándo, Pedriño, abusarás de nuestra paciencia? ¿Hasta cuándo esta locura seguirá riéndose de nosotros? ¿Cuándo acabará esta desenfrenada osadía tuya?».
(PD: Quedamos a la espera de tu enérgica protesta por la que ha liado tu amigo Mohamed VI en Ceuta. ¿O acaso aquel día de 2021 en que te vaciaron el móvil encontraron algo irreproducible?).