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José Manuel Cansino

Así financian las tecnológicas a las empresas que después les compran

Las operaciones cruzadas de financiación, inversión y compra alimentan un círculo que impulsa las ventas y las valoraciones bursátiles del sector

En la métrica del billón español, las 20 principales bolsas de valores del mundo negociaron aproximadamente 199,65 billones de dólares americanos en 2025. Esta cifra representa 1,69 veces el PIB mundial para el mismo año. Si el promedio aritmético de los índices representativos de esas bolsas arroja un crecimiento promedio del 20,75 %, ¿podemos ir al departamento de ventas de nuestra empresa o al consejo de dirección y descorchar un buen espumoso? No, en absoluto.

El PIB es una cifra vacunada contra la doble contabilización de operaciones. Un bien o servicio se contabiliza –sea cual sea el país donde se produzca– una única vez. Lo que se negocia en las bolsas puede cambiar varias veces de manos a lo largo del año y cada una de esas operaciones de compraventa se factura como volumen de negocio, así que puede haber tantas compraventas como queramos imaginar y todas se suman.

A pesar de ello, el comportamiento de la bolsa se sigue tomando como un popular indicador del pulso de la economía. Está presente en las noticias generalistas de cualquier formato y, actualmente, nos transmite una sensación de fuerte crecimiento impulsado por la cotización de las empresas tecnológicas. Sin embargo, la mayoría de las empresas no cotizan en bolsa (sólo las empresas grandes, aparentemente solventes y muy supervisadas) y, además, no es oro todo lo que reluce en las compañías tecnológicas. Las operaciones endogámicas, como advierte el economista Gonzalo Cañete, introducen una distorsión muy importante que debemos entender.

Un ajuste previo en el enfoque es necesario. En este artículo interpreto «volumen de negocio» como valor anual de negociación de acciones, no como capitalización bursátil ni como ingresos de la sociedad gestora de la bolsa. Sólo la bolsa de Nueva York y la bolsa del Nasdaq suman aproximadamente 81 billones de dólares anuales, alrededor del 40,6 % del total de las veinte plazas más importantes del mundo que hemos tenido en cuenta. Si añadimos el Cboe Global Markets, que representa a los tres grandes centros estadounidenses, alcanzamos unos 101,2 billones, ligeramente más de la mitad del total considerado. Retengamos que hablamos siempre en la métrica del billón español.

Vayamos ahora al comportamientos de la cotización de las acciones de las grandes empresas tecnológicas que especialmente se negocian en el Nasdaq. Las empresas no se limitan a venderse productos entre sí, sino que financian, invierten o conceden créditos a compañías que posteriormente adquieren sus productos. Hay una fuerte endogamia en estas operaciones.

Lo anterior explica que se produce una relación circular financiación–demanda entre las compañías. Esquemáticamente, la Empresa A proporciona capital, crédito, garantías o instrumentos financieros a Empresa B. Ésta utiliza usa parte de esos recursos para comprar chips, capacidad computacional, servidores o servicios de Empresa A –o de empresas estrechamente vinculadas al mismo ecosistema–. Para la Empresa A se registra simultáneamente una operación de financiación y otra de venta a la Empresa B y esta realiza una inversión en infraestructura (CAPEX) con la financiación de A.

Un par de ejemplos nos ayudan a aterrizar este círculo que redunda en subidas de las cotizaciones de las empresas.

xAI, la empresa de inteligencia artificial fundada por Elon Musk (actualmente denominada SpaceXAI) participó en 2023 con 6.000 millones de dólares en una ronda de financiación de NVIDIA (actualmente la empresa cotizada de mayor capitalización bursátil del mundo). A partir de 2024 xAI anunció un acuerdo de compra de chips y de unidades de procesamiento gráfico (GPUs) a NVIDIA. Por otra parte, en Septiembre de 2023, NVIDIA invirtió 4.000 millones de dólares en Antropic. Para el año siguiente y sucesivos, Antropic (dedicada al desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial generativa, competidora directa de OpenAI) anunció que compraría chips y GPUs a NVIDIA.

Confundir evolución del PIB o previsión de ventas con el comportamiento de las cotizaciones de bolsa es un error garrafal. Probablemente inducido por una mala información económica pero error garrafal al fin y al cabo.

Pero incluso como termómetro rudimentario del pulso económico, hay que tener en cuenta que la muy buena evolución de las empresas tecnológicas está contaminada por fuertes operaciones endogámicas que, además, están descontando en sus valoraciones un crecimiento que aún no se materializa en flujos de caja efectivos. Mucho cuidado con esto.

  • José Manuel Cansino es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, profesor de San Telmo Business School y académico de la Universidad Autónoma de Chile / @jmcansino
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