El Rey Juan Carlos, en una imagen de archivo
El viaje exprés del Rey Juan Carlos a Barcelona para despedir a su gran amigo Josep Cusí
El Rey Juan Carlos I viajó este jueves por la mañana a Barcelona, ciudad que no pisaba desde hace una década, para asistir al funeral del empresario y armador Josep Cusí. El que fuera uno de sus fieles amigos y con quien compartió durante casi medio siglo su pasión por la vela murió este miércoles a los 92 años.
Don Juan Carlos llegó desde una ciudad europea y pasó varias horas en el domicilio de la familia Cusí, que ha querido despedirle lejos de la exposición pública, tal y como ha informado La Vanguardia. El Rey padre había conocido el día anterior la noticia de la muerte de su amigo y no dudó en acudir personalmente a Barcelona para presentar sus respetos a su viuda Inés Muiños, sus seis hijos (de varios matrimonios), y otros familiares.
Pablo Urdangarin, este jueves, disputando un partido
Mientras Don Juan Carlos se encontraba en la capilla ardiente del empresario, su nieto Pablo Urdangarin cumplía con sus obligaciones deportivas y este mismo jueves disputó las semifinales de la Supercopa de Catalunya de balonmano con el Fraikin BM Granollers contra el Sant Joan Despí.
A su salida, como no podía ser de otro modo, la prensa le preguntaba sobre el doloroso revés que ha sufrido su abuelo con la muerte de uno de sus mejores amigos. Muy discreto, se ha mantenido en silencio sin querer entrar en detalles.
Aunque hacía tiempo que el Rey Juan Carlos y Josep Cusí no se veían, entre otro motivos por su marcha a Abu Dabi, mantenían contacto regular a través de videollamadas. La primera felicitación que el armador recibía el día de su cumpleaños era la de Don Juan Carlos. En público, el armador jamás se dirigía al Rey por su nombre de pila, sino como «señor» o «majestad».