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Las cartas de Salvador Meléndez a su familiaEFE

La trepidante historia de Salvador Meléndez: de camarero desaparecido en Berlín a deportado en un campo nazi

La familia de Meléndez, que emigró a Alemania en 1941 para trabajar como camarero, ha conocido 79 años después de tener la última noticia de su paradero, que fue detenido por la Gestapo en 1944 y deportado a un campo de trabajo, donde es posible que muriera

Lo único que se sabía de Salvador Meléndez era que trabajó de camarero y que desapareció en 1944 tras un bombardeo aliado de Berlín en la Segunda Guerra Mundial. Ahora, su familia acaba de descubrir que, en realidad, Salvador –que había sido combatiente en el bando franquista y emigrado a Alemania en busca de trabajo– acabó en un campo de concentración nazi.

Antonio Muñoz Sánchez, investigador de la Universidad de Lisboa hizo uso de su cuenta de Twitter para ponerse en contacto con Juan Antonio Domínguez para preguntarle si «por casualidad» era familiar de Salvador, natural de Constantina (Sevilla). Al cabo de unos minutos, el investigador recibió un mensaje en el que se podía leer: «Sería emocionante saber dónde está enterrado». Desde entonces, han trabajado juntos durante cinco apasionantes semanas de investigación para desentrañar una parte de la historia de su tío abuelo, que era «un fantasma, desaparecido para siempre», según ha expresado Domínguez a Efe.

Domínguez recuerda cómo su bisabuela Carmen, la madre de Salvador, se acostaba todos los días hasta su fallecimiento en 1979, mirando la foto de su hijo sin saber nada de su suerte.

Combatiente en el bando sublevado

Ahora se va descifrando parte de lo que le sucedió a este combatiente en el bando sublevado en 1936. «Estalla la Guerra Civil, con lo que entiendo que actúas en donde te toca, o te fusilan. Tampoco creo que tuviera realmente ideas políticas», indica su sobrino nieto.

Se sabe que en la batalla del Ebro fue herido en el brazo, y aunque no lo perdió le afectó a la movilidad. Terminó el conflicto y solo le ofrecían ser aparcacoches. «Mi tío Plácido dice que escuchaba la frase de que no había estado luchando en una guerra para terminar aparcando coches», confiesa Domínguez.

La España franquista gestionaba emigración organizada en pago de la deuda por la ayuda nazi en la Guerra Civil, recuerda Domínguez, que ahora estudia también la situación de esos 10.000 españoles que como Salvador viajaron en busca de trabajo.

Por su parte el investigador Antonio Muñoz ha localizado una documentación que acredita que Salvador trabajó también en Argus, una fábrica de motores que empleó a deportados. Así mismo, ha encontrado evidencias de que tenía programado su matrimonio con Luisa –cuya relación conocía la familia al menos desde el 3 de septiembre de 1943 porque la cita en la única carta suya que se conserva–, pero fue detenido por la Gestapo. Únicamente se conoce que se le asignó la categoría de Schutzhaft, un arresto extrajudicial aplicado a opositores políticos y grupos perseguidos.

Esto fue entre octubre de 1943 y el 23 de mayo de 1944, en que es tratado en el hospital de la policía de Berlín, para ingresar primero en el campo de concentración Sachsenhausen, al norte de Berlín, y, más tarde, el 16 de octubre de 1944, en el Neuengamme, cerca de Hamburgo. En la huida de los nazis ante el avance aliado, los prisioneros de Schandelah, un subcampo de Neuengamme donde se encontraba Salvador, fueron trasladados a otro, Wöbbelin.

El de Salvador sería uno de los mil cadáveres que los estadounidenses encontraron el 2 de mayo de 1945, si no murió en uno de los vagones de mercancías que se utilizaron para el transporte, especula su sobrino nieto, aunque no hay constancia ni dónde ni cómo murió.