No fue hasta el siglo XVIII cuando los apellidos comenzaron a ser heredados
Historia
La lista de apellidos que revelan un origen puramente español
España es uno de los países en los que se respetan los apellidos del padre y de la madre, a diferencia de otros lugares como Francia, Italia, China o Estados Unidos
Los apellidos forman parte esencial de la identidad en España, aunque pocos conocen realmente su origen. A diferencia de lo que ocurre en muchos países, aquí se conserva la tradición de reconocer tanto a la madre como al padre en el nombre completo. De hecho, pese a que la globalización y los movimientos migratorios han difuminado en parte esta costumbre, todavía existen apellidos que pueden considerarse plenamente españoles.
Para rastrear sus raíces es necesario retroceder siglos atrás. Durante el Imperio Romano ya se utilizaba un sistema de tres nombres —praenomen, nomen y cognomen— que servía como identificador personal. Esa costumbre desapareció con la caída de Roma, pero fue en la Edad Media cuando en la península ibérica se asentó el uso de los apellidos.
En un principio, los apellidos se reservaban a la nobleza como señal de linaje y herencia. Más tarde, con el auge de las ciudades y el comercio, se extendieron al resto de la población para facilitar la identificación de las personas.
Durante los siglos XII y XIII se generalizó la costumbre de añadir un apellido que podía estar relacionado con la profesión (Herrero, Soldado, Criado), con el lugar de origen (Zaragoza, Zamora) o incluso con accidentes geográficos (Costa, Valle). También surgieron apellidos que describían características físicas o personales, como Rubio, Moreno, Bravo, Cabezón o Hermoso.
En España los apellidos existen desde hace siglos, pero no fue hasta el siglo XVIII cuando se empezó a extender la costumbre de pasarlos de forma fija de padres a hijos. Más tarde, en el siglo XIX, la Ley del Registro Civil dejó clara y regulada esta práctica. A diferencia de otros países como Francia, Italia, China o Estados Unidos, donde normalmente solo se conserva el apellido del padre, en España seguimos manteniendo tanto el del padre como el de la madre.
Los apellidos terminados en -ez
Uno de los signos más claros de identidad hispana son los apellidos acabados en -ez. Esta terminación significa «hijo de»:
A su vez, entre los apellidos más comunes destaca García, cuya etimología todavía genera debate. Algunos investigadores apuntan a que procede del término en hartz («oso»), mientras que otros defienden que deriva de gaztea («joven»). Sea cual sea su origen, lo cierto es que se consolidó en la Edad Media y hoy sigue siendo el apellido más frecuente en España.
Los apellidos más frecuentes
La tradición de los apellidos en España no solo tiene un fuerte peso histórico, sino también una gran presencia en la actualidad. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2024, el apellido García sigue ocupando el primer puesto, con 1.449.151 personas que lo llevan. Le siguen de cerca Rodríguez, con 926.207 personas, y González, con 921.956.