La peste de Justiniano mató a millones de personas
Descubren qué patógeno causó la primera pandemia de la historia
Tras más de 1.500 años, un equipo interdisciplinario ha logrado hallar un microbio concreto vinculado directamente con la peste de Justiniano
Registrada como la primera pandemia de la historia, la peste de Justiniano mató a millones de personas y debilitó por completo al Imperio bizantino. Ocurrió entre los años 541 y 542 el patógeno responsable de esta catástrofe viajó desde Etiopía hasta Egipto, para pasar desde allí hasta Gaza, Jerusalén, Antioquía y Constantinopla.
Durante siglos, los expertos no han contado con ningún hallazgo que vinculase directamente esta pandemia con un microbio. Ahora, tras más de 1.500 años de misterio, un equipo interdisciplinario de la Universidad del Sur de Florida (USF) y la Universidad Atlántica de Florida (FAU) ha conseguido encontrar el eslabón perdido: la bacteria Yersinia pestis, la misma que provocó la peste negra en el siglo XIV.
San Sebastián suplicando por la vida de un sepulturero enfermo de peste durante la peste de Justiniano
El equipo interdisciplinario se centró en la ciudad de Pelusio, en Egipto, donde se tuvo conocimiento d la existencia de la peste de Justiniano en el 541. En aquella zona, concretamente en el antiguo hipódromo romano de Jaresh, los investigadores recuperaron y secuenciaron «la genética material de ocho dientes humanos excavados en cámaras funerarias», tal y como explica Greg O'Corry-Crowe, coautor del estudio, profesor de investigación en la FAU y explorador de National Geographic.
El resultado de los análisis reveló que las víctimas de esta peste albergaban cepas «casi idénticas» de Yersinia pestis, según señalan en un comunicado. De esta forma, se confirmó por primer vez que la bacteria estuvo en el Imperio bizantino entre los años 550 y 660 d.C., tal y como advertían las fuentes escritas: «Nos hemos basado en relatos escritos que describen una enfermedad devastadora, pero carecíamos de pruebas biológicas sólidas de la presencia de al peste», comentan los autores del estudio.
Por su parte, el doctor Rays H. Y. Jiang, investigador principal de los estudios, destacó que la arena del hipódromo, que en otro tiempo había servido «para el entretenimiento y el orgullo cívico», entre 541 y 542 s había convertido «en un cementerio masivo» por las repentinas olas de mortalidad que hubo en los centros urbanos.
Así, «el sitio de Jaresh ofrece una rara visión de cómo las sociedades antiguas respondieron a este desastre de salud pública», considera.
Un hallazgo clave para comprender las pandemias
Los investigadores, conscientes de que este tipo de descubrimientos pueden contribuir a comprender mejor otras pandemias, subrayan que estas «no son catástrofes históricas singulares, sino que repiten eventos biológicos impulsados por la congregación humana, la movilidad y el medio ambiente».
Con ello, los expertos también demostraron que las pestes posteriores, incluyendo la del siglo XIV, no provenían de una única cepa original del virus o bacteria, sino que se produjo de forma independiente en distintas regiones y épocas, en oleadas separadas, no como una sola expansión. No obstante, esto no sucedió en 2019, cuando sí se originó a partir de un solo evento de contagio.
«Llevamos varios miles de años luchando contra la peste y la gente sigue muriendo a causa de ella», afirma Jiang. «Al igual que el coronavirus, sigue evolucionando, y las medidas de contención evidentemente no pueden deshacerse de ella. Tenemos que tener cuidado», advierte.