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Adolf Hitler

Adolf Hitler©RADIALPRESS

Adolf Hitler padecía un trastorno sexual genético, según un análisis de ADN

Un documental examina si los genes del dictador alemán influyeron en su psicología o comportamiento

Durante 80 años, se ha especulado mucho sobre las afecciones médicas y psiquiátricas de Adolf Hitler, uno de los hombres más estudiados de la historia. Ahora, el análisis de una muestra de ADN del dictador nazi arroja luz sobre aspectos que pueden ayudar a conocer mejor su figura.

Bajo esta premisa parte Hitler’s DNA: Blueprint of a Dictator, un documental que probablemente generará controversia, tanto por su realización como por sus hallazgos. Pero hay que ir al principio: conocer cómo se obtuvo la muestra y lo difícil que resultó conseguirla. El proceso, tal y como cuentan los creadores del documental, fue tan arduo que daba perfectamente para hacer «una película entera sobre eso».

Los análisis se han realizado gracias a un trozo de tela manchada con la sangre del Führer que recogieron miembros del Ejército estadounidense y que actualmente se encuentra en Museo Histórico de Gettysburg. El tejido es del sofá donde Hitler yacía sin vida después de suicidarse en 1945 dentro de un búnker subterráneo. Lógicamente, había que verificar correctamente que esa sangre pertenecía a Hitler, por lo que se recurrió a Turi King, una genetista de renombre, entre cuyos hallazgos está el identificar los restos de Ricardo III.

Tras reconstruir el perfil de ADN se detectó que el líder nazi sufría el síndrome de Kallmann, un trastorno genético que habría dificultado el desarrollo de sus órganos sexuales durante la pubertad. Lo que sugiere, según los investigadores, que quizás tuvo dificultades para establecer relaciones sexuales. «Nadie ha podido explicar realmente por qué Hitler se sintió tan incómodo con las mujeres a lo largo de su vida, ni por qué probablemente nunca tuvo relaciones íntimas con ellas. Pero ahora que sabemos que padecía el síndrome de Kallmann, esta podría ser la respuesta que hemos estado buscando», agrega Alex J Kay, historiador especializado en la Alemania nazi.

Adolf Hitler con Eva Braun en el Berghof, la residencia del Führer en los Alpes Bávaros

Adolf Hitler con Eva Braun en el Berghof, la residencia del Führer en los Alpes BávarosWikimedia Commons

En esa línea, Kay destaca que otros altos cargos del partido nazi sí estaban casados, tenían descendencia e incluso amantes. La excepción era Hitler.

La conclusión de los expertos es contundente. «Si (Hitler) hubiera visto sus propios resultados genéticos, casi con toda seguridad se habría condenado a sí mismo a la cámara de gas», afirma King en el documental.

Los resultados del análisis de ADN han desmentido los rumores que circulaban sobre la supuesta ascendencia judía de Hitler y su supuesto descendencia ilegítima de un abuelo judío. Lo que sí que no se descarta es que pudiera padecer algún trastorno de neurodiversidad y salud mental, ya que algunos de sus genes se superponían entre varias de ellas. Así, se tomó el genoma del dictador y se comparó con puntuaciones poligénicas basadas en miles de muestras. Estas puntuaciones establecen la probabilidad de que padeciera diversos trastornos como una esquizofrenia, bipolaridad o padecer autismo, pero no está claro qué síntomas pudo haber presentado.

El Dr. Alex Tsompanidis, investigador del autismo en la Universidad de Cambridge, opina que la biología de Hitler «no ayudó» y añade: «No creo que exista un término clínico aplicable. No podemos saberlo con certeza, ni podemos diagnosticar. Es probable que el proceso cognitivo se haya visto afectado, pero al decir esto, me baso tanto en su comportamiento como en la genética».

Sin embargo, los investigadores hacen hincapié en que no se utilicen los hallazgos del documental para estigmatizar a quienes presenten las condiciones que indican los genes de Hitler.

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