Interior del túnel rehabilitado
El túnel secreto de José Bonaparte bajo el Palacio Real reabre al público tras más de 40 años cerrado
Esta rehabilitación, con un presupuesto de más de 400.000 euros, se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con los fondos europeos Next Generation EU
Corría el año 1809 cuando José Bonaparte, nombrado rey de España por su hermano Napoleón, encargó al arquitecto Juan de Villanueva construir un túnel que uniera el Palacio Real con la Casa de Campo. Este pasadizo subterráneo permitiría al hermano del invasor francés acceder al Palacio de Vargas, justo enfrente y donde, según algunos estudios, fijó su residencia temporal, con total seguridad.
Ahora, tras su restauración y tras permanecer más de 40 años cerrado, el Túnel de Villanueva, también conocido como Túnel de Bonaparte, reabre al público: «Estamos aquí para inaugurar el túnel de Villanueva. Hemos trabajado en él durante un año con el propósito de facilitar y posibilitar la apertura a la visita pública», ha indicado María Corzo, jefa del Departamento de Arquitectura de Patrimonio Nacional.
María Corzo, jefa del Departamento de Arquitectura de Patrimonio Nacional
El recorrido comenzaba desde el centro de la fachada occidental del Palacio Real e iba alineado por una avenida arbolada ubicada en los jardines del Campo del Moro, que lo atravesaba; su salida se ubicaba por debajo del paseo de la Virgen del Puerto, denominado en aquel entonces Camino Viejo de Castilla, en dirección a las vegas del Manzanares.
«Pero no se pensó solo de manera aislada», comenta la jefa del Departamento de Arquitectura de Patrimonio Nacional. «Este elemento forma parte de un sistema más complejo, que es lo que diseñó Villanueva, que dio respuesta a la petición del monarca José Bonaparte: un paso privado para ir del Palacio Real de Madrid a la Casa de Campo, que era donde él podía descansar», asegura.
Vista de los jardines Campo del Moro
El breve reinado de José I, apodado despectivamente Pepe Botella, estuvo marcado por una gran agitación en la ciudad de Madrid contra la monarquía francesa. Por este motivo, José I necesitaba un pasadizo secreto para poder desplazarse de forma segura y sin exponerse a posibles atentados desde su residencia hasta el Palacio Real.
«[José Bonaparte] no era muy querido. Era un momento convulso, un momento difícil de la historia de este país, y aquí en Madrid más todavía, y quería ir protegido», ha explicado Corzo durante la inauguración.
Esta rehabilitación, con un presupuesto de más de 400.000 euros, se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con los fondos europeos Next Generation EU. A partir de hoy, el público disfrutará, en el mismo horario de apertura que tienen los jardines, de la visita a la singular construcción en óptimas condiciones de accesibilidad y seguridad.
Los trabajos se han realizado en distintos ámbitos. La más significativa ha consistido en la recuperación de la proporción original diseñada por Juan de Villanueva mediante el rebaje del nivel existente. Este trabajo ha permitido comprobar que la sección del túnel presenta dimensiones idénticas en anchura y altura, una característica que el público podrá apreciar gracias a la nueva pasarela y que permitirá a los visitantes distinguir el nivel del suelo original.
Otra parte de los trabajos ha sido la adecuación de las instalaciones de electricidad, iluminación, saneamiento y protección contra incendios. Además, las actuaciones se han extendido al entorno del túnel, especialmente en los acabados de los elementos que conforman las escaleras de acceso del paseo de la Virgen del Puerto. Asimismo, se ha llevado a cabo la restauración de la embocadura orientada hacia los jardines del Campo del Moro, así como de los elementos de ladrillo y cantería de su interior, donde ahora se pueden apreciar las cicatrices originales de la construcción.
Entrada del túnel
«El planteamiento ha sido ese, sacarlo a la luz en la medida de lo posible, para recuperar esa sensación de la proporción y del espacio original», subraya la jefa del Departamento de Arquitectura de Patrimonio Nacional.
Aunque Bonaparte no llegó a utilizar el túnel porque abandonó Madrid antes de que se terminara la construcción del pasadizo, en 1813, se dice, aunque sin constancia documental, que el mismo día que se proclamó la República, Alfonso XIII lo utilizó para huir con su familia, dándole el mismo uso que 120 años antes Bonaparte pensó al construirlo.
A lo largo del tiempo, la infraestructura, una obra funcional, pero de gran valor estratégico para un momento de guerra, ha sido testigo de importantes transformaciones en su entorno cercano por la ejecución de operaciones de escala urbana que han afectado a su funcionalidad. Según ha comentado María Corzo, el túnel, «al igual que por fuera ha sufrido muchas transformaciones, interiormente ha pasado lo mismo: se ha ido adecuando a las modas del momento».
Túnel de Villanueva
Durante la Guerra Civil, la zona formó parte del frente de Madrid y el subterráneo se convirtió en depósito de munición y refugio de fortuna. Concluida la contienda, el túnel, junto con el Campo del Moro, pasó a titularidad de Patrimonio Nacional. Desde la década de los ochenta, el túnel ha permanecido cerrado en ambos extremos hasta ahora.
Hoy, más de dos siglos después de su construcción, el Túnel de Villanueva vuelve a abrirse al público como testimonio vivo de una etapa convulsa de la historia de España y como ejemplo de la recuperación del patrimonio para las generaciones presentes.