Una estatua de Cristóbal Colón en Washington
Trump impulsa su agenda 'antiwoke' con una estatua de Cristóbal Colón junto a la Casa Blanca
En 2020, condenó la retirada y destrucción de estatuas del explorador en distintos puntos del país
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump avanza en su política «antiwoke» y planea instalar una estatua de Cristóbal Colón, a quien ha definido en más de una ocasión como bandera simbólica y cultural.
Con este gesto, Trump busca reivindicar la figura del Almirante genovés frente a los intentos de reinterpretar el pasado desde parámetros ideológicos contemporáneos.
Según ha adelantado The Washington Post, el monumento se situará en el flanco sur del complejo presidencial, junto a la calle E y al norte de la Elipse, uno de los espacios más emblemáticos de Washington. La ubicación no es casual, ya que refuerza el carácter simbólico de la decisión y la voluntad de dotar de visibilidad institucional a una figura que, en los últimos años, se ha convertido en objeto de una intensa controversia política y cultural.
La estatua es una reconstrucción de una estatua que inauguró en 1984 en Baltimore el entonces presidente estadounidense Ronald Reagan y que fue derribada por unos manifestantes el 4 de julio de 2020 y arrojada al agua en el puerto de la ciudad durante unas protestas contra símbolos coloniales y racistas.
El movimiento Black Lives Matter, nacido –y radicalizado– a raíz de la muerte de George Floyd, desató una oleada de manifestaciones antirracistas que se materializaron en la vandalización de numerosos monumentos que se consideraban símbolos de esclavitud, racismo o colonialismo.
Entre ellos, muchas estatuas de Colón terminaron siendo vandalizadas, derribadas o incluso retiradas de manera oficial en distintas ciudades de Estados Unidos, como Boston, Richmond, Saint Paul o Baltimore.
Tras la destrucción de la estatua, un grupo de empresarios y políticos italoamericanos impulsó un proyecto para recuperarla. Las piezas rescatadas fueron reconstruidas gracias a una combinación de donaciones privadas, fondos de organizaciones benéficas y subvenciones federales. Bill Martin, empresario que participó en la recuperación, ha explicado al citado diario que la estatua será trasladada «en las próximas semanas» desde un almacén de Maryland a la Casa Blanca.
Esta iniciativa encaja con la línea política que Trump ha mantenido en torno a Colón desde su primer mandato. En 2020, condenó la retirada y destrucción de estatuas del explorador en distintos puntos del país. Un año después, incluyó a Colón en una orden ejecutiva para la creación de un Jardín Nacional de los Héroes Estadounidenses, reservado a figuras que, según el texto, encarnan «el espíritu estadounidense de audacia y desafío, excelencia y aventura, coraje y confianza, lealtad y amor».
Además en 2025, restituyó la celebración del Día de Colón, ordenó izar la bandera en los edificios públicos y llamó a conmemorar la jornada con actos y ceremonias «en honor al héroe americano original, un gigante de la civilización occidental y uno de los hombres más galantes y visionarios que han caminado sobre la faz de la tierra».