Cubierta de 'Un puente lejano', de Cornelius Ryan

Cubierta de 'Un puente lejano', de Cornelius RyanCrítica

Picotazos de Historia

El oficial británico que tomó el puente de Arnhem durante la Segunda Guerra Mundial armado con un paraguas

Durante un breve tiempo uso un bombín que debió encontrar entre las ruinas de alguna casa, aunque pronto volvió a la boina. Desde luego nunca se le vio con un casco en la cabeza

En 1977 el actor, productor y director Richard Attenborough dirigió una película bélica inspirada en un trabajo divulgativo del escritor y periodista Cornelius Ryan.

El autor tiene tres magníficos trabajos sobre la segunda guerra mundial: a) El día más largo, sobre el desembarco de Normandía y del que se rodará una película constelada de estrellas cinematográficas; b) La última batalla, en el que nos narra las seis últimas semanas del Tercer Reich (que coincide en tema y en la publicación el mismo año de Los últimos cien días del historiador John Toland) y c) Un puente lejano, en el que se nos cuenta la fracasada operación Market Garden. Pues bien, la película de Richard Attenborough trata sobre este último trabajo.

Los que ya tenemos una edad hemos perdido la cuenta de las veces que hemos podido ver –y disfrutar– de este autentico clásico del cine bélico, película recurrente en cualquiera de los canales de televisión. Uno de los puntos que más destaca es esa fidelidad, rigor y amor al detalle típico de las producciones británicas.

Uno de los personajes que aparecen, menor en medio de la pléyade de estrellas, es el comandante de la compañía A, del 2º batallón de la 1ª brigada de la división paracaidista inglesa.

En la película le dan el nombre de comandante Harry Carlayle. Este personaje es fácilmente reconocible por ir armado con un paraguas. Al final el comandante revela al teniente coronel Frost (interpretado por Anthony Hopskin) que es porque nunca recuerda el santo y seña y viéndole con un paraguas en la mano todo el mundo pensará que solo puede ser inglés.

Pues bien, este personaje –que muere en la película– está basado en un comandante real mucho más complicado y asombroso llamado Allison Digby Tatham–Warter.

Fue hijo de Henry de Grey Tatham–Warter, terrateniente de Shropshire y señor de la mansión de Lodgen. El pobre Henry había participado honorablemente en la Primera Guerra Mundial con los famosos Artist Rifles (28º batallón del London Regiment) pero regresó con los pulmones y la salud completamente desechas debido a los gases, muriendo en 1927 cuando su segundo hijo –Allison Digby– tenía diez años.

El joven, a quien todos llamaban Digby, ingresó en la academia militar de Sandhurst y tras completar sus estudios fue enviado al 2º batallón del regimiento de infantería ligera Oxford and Buckinhamshire (popularmente conocidos como Ox and Bucks).

Digby permaneció en este regimiento hasta que le notificaron que, durante la segunda batalla del Alamein, su hermano mayor había muerto en combate. Al parecer el comandante John Tatham-Warter había estado dirigiendo a su compañía de tanques, del 2º regimiento de Dragones de la Guardia, de pie sobre su blindado. Afirmó que así tendría una mejor visión.

A Digby solo le quedó su hermana Kitty –a la que todos llamaban Kit– que también estaba en el frente de África trabajando como enfermera voluntaria. Sería condecorada por rescatar y atender a varios soldados heridos bajo el fuego enemigo.

En 1943 Digby ingresó como voluntario, después de pasar los exámenes y exigencias físicas de rigor, en la división paracaidista. Se le confió el mando de la compañía A del 2º batallón de la 1ª brigada y esta sería la unidad que elegiría el comandante del 2º batallón –teniente coronel Frost– para hacer de punta de lanza en la toma del estratégicamente vital puente de la ciudad de Arnhem, durante la Operación Market Garden.

Para entonces Digby Tatham–Warter tenía una bien ganada fama de intrepidez y originalidad, siendo distintivo suyo el llevar un paraguas en la mano derecha. Fue la suya la primera unidad que saltó y habiendo tomado tierra lejos del objetivo, reunió a sus hombres y avanzó durante diez kilómetros para tomar el puente.

A lo largo de los siguientes días se vio a Digby dirigir cargas a la bayoneta armado con el paraguas. Durante un breve tiempo uso un bombín que debió encontrar entre las ruinas de alguna casa, aunque pronto volvió a la boina. Desde luego nunca se le vio con un casco en la cabeza.

Durante uno de los combates salvó al capellán de la unidad, que estaba en una situación comprometida en medio del fuego cruzado. Para tranquilizarlo acerca de las balas que pasaban alrededor le dijo: «No se preocupe, pater. Tengo un paraguas».

Después de tres días de incesantes combates contra las fuerzas alemanas, agotada la munición y con varias heridas por metralla, emitió su último mensaje por radio: «Sin munición. Dios salve al rey». El día 20 de septiembre se rindió.

Los oficiales heridos capturados fueron conducidos al hospital de St. Elizabeth, que ahora estaba en poder de los alemanes. Allí le practicaron las primeras curas a él y a su segundo, capitán Anthony «Tony» Frank, que tenía metralla en un tobillo.

Una vez bien vendados y arropados las enfermeras continuaron con la frenética labor, ya que los heridos no paraban de llegar. Los dos oficiales ingleses aprovecharon la confusión para salir por una ventana y perderse entre las ruinas.

Quiso la suerte que dieran con un miembro de la resistencia holandesa que se ocupó de darles ropas y tarjetas de identificación. Tatham pasó a ser el hijo sordomudo de un abogado y en ese papel un día tuvo que ayudar a arrancar el vehículo de unos oficiales del estado mayor del general Bittrich, comandante del II Cuerpo Panzer de las SS.

Durante las semanas que estuvo en territorio enemigo, y con ayuda de la resistencia holandesa, contactó con miembros aislados de la división. Entre ellos con el general de su brigada, brigadier Gerald Lathbury.

Organizaron un cuartel general de la brigada clandestino y, por medio de la resistencia, contactaron con Londres para el envío de armas, suministros y fondos. Junto con las fuerzas aliadas en Bélgica organizó la Operación Pegasus: la retirada de territorio ocupado por los alemanes de ciento cincuenta supervivientes de la división paracaidista británica más algunos elementos de la 82º división aerotransportada de los Estados Unidos.

La operación se llevó a cabo durante la noche de los días 22 al 23 de octubre y fue un completo éxito.

Después de la guerra Digby adquirió dos fincas en la Kenia británica. Durante la rebelión de los Mau Mau (1952 -1960) levantó a su costa una unidad montada de voluntarios a los que lideró en combate. Fue el creador del moderno concepto del safari fotográfico.

Este curioso y carismático individuo falleció en su finca de Kenia el día 21 de marzo de 1993.

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