Toribio Alonso de Salazar participó en la segunda expedición a las Molucas al mando de García Jofré de Loaísa
El marino español que tomó el mando tras la muerte de Elcano y descubrió una isla desconocida en el Pacífico
Toribio Alonso de Salazar, uno de los marinos olvidados de la Segunda Armada de la Especiería, llegó a asumir el mando de la expedición tras las muertes de Loaísa y Elcano. Su breve protagonismo quedó marcado por una travesía extrema rumbo a las Molucas y por una muerte prematura en 1526
Toribio Alonso de Salazar es uno más de esos personajes olvidados, de esos héroes anónimos, que hicieron grande a un imperio y que permanecen en las tinieblas más oscuras de la historia. Un hombre inquieto que, deslumbrado por la gloria de Elcano, deja familia y posición y se lanza en pos de la gloria, en cuyo camino encontrará la muerte.
Nació en una fecha indeterminada y en un lugar indeterminado del valle de Somorrostro, donde se asentaba y se extendía la noble familia Salazar, con casas torre en Muskiz y Portugalete.
Torre de Salazar en Portugalete
En los primeros meses del año 1525, Juan Sebastián de Elcano, tres de sus hermanos y su cuñado Santiago de Guevara se encuentran en Portugalete. Se está concluyendo el armamento de cuatro naos, que participarán en la segunda expedición a las Molucas y que partirá desde La Coruña al mando de García Jofré de Loaísa.
Allí se encuentra también Toribio Alonso de Salazar, cuya familia tiene torre solariega en la villa costera. Sin duda, es un aristócrata, ilustrado e inquieto que se encuentra atraído y fascinado por la gloria de Elcano y se embarca a su lado.
También embarca junto a ellos, como criado de Elcano, un joven de 17 años y natural de Ordicia (Guipúzcoa) llamado Andrés de Urdaneta, que será el cronista del viaje y por quien sabemos lo que ocurrió en aquella desafortunada expedición. Salen de Portugalete el día 25 de mayo de 1525 rumbo a La Coruña. La estancia y armamento de las cuatro naos en tierras vizcaínas es el motivo por el que el 14 % de los expedicionarios fueron vizcaínos, 59 de los 424 totales.
Retrato de Toribio Alonso de Salazar, descubridor de las islas Marshall
La Segunda Armada de la Especiería parte del puerto de La Coruña el día 24 de julio de 1525. Toribio Alonso de Salazar va embarcado como contador de la nao San Lesmes, al mando de Francisco de Hoces. Ha realizado una aportación a la expedición de 80 ducados, o lo que hoy serían 30.000 euros, lo que denota la nobleza de su origen. También Elcano y sus hermanos aportaron parte de su fortuna a la causa.
La expedición avanzó sin novedades hasta la boca del estrecho de Magallanes, donde les sorprendió una fuerte tempestad. La San Lesmes fue empujada hacia el suroeste por las tormentas, alcanzando los 55 grados de latitud sur, avistando el confín del continente. Era el 8 de febrero de 1526.
Virando hacia el norte, consiguieron reagruparse con el resto de las naos. Se anticiparon así 55 años al corsario Francis Drake, que consiguió pasar el cabo de Hornos en 1581. Es por ello que España y muchos países hispanoamericanos mantienen el nombre de mar de Hoces y no paso de Drake al trozo de mar comprendido entre el continente americano y la Antártida.
El paso del estrecho, los temporales y las deserciones deshicieron la expedición, quedando únicamente la nao Victoria, maltrecha, haciendo agua y con buena parte de sus 60 tripulantes enfermos. Allí se encuentran el capitán general García Jofré de Loaísa; el segundo de la expedición, Juan Sebastián de Elcano; su criado, Andrés de Urdaneta, y Toribio Alonso de Salazar rumbo a la búsqueda del destino marcado: las islas de las Especias.
El 30 de julio muere García Jofré de Loaísa y Juan Sebastián de Elcano pasa a ocupar ese cargo, por orden expresa y escrita del emperador. No obstante, Elcano morirá el 4 de agosto de 1526; a su muerte, Toribio Alonso de Salazar es nombrado por votación capitán general.
Juan Sebastián Elcano en su lecho de muerte, pintado por F. Guevara
La maltrecha expedición continuó avanzando, con sus hombres enfermos y sin fuerza, hasta que dieron con una isla desconocida, pero que hoy sabemos que es la isla de Bokak, en el primitivo archipiélago de las Marianas, definitivamente denominadas islas Marshall en 1820. La bautizaron como San Bartolomé. Era el 22 de agosto de 1526.
Toribio Alonso de Salazar continuó su ruta marcada rumbo a las Molucas y murió de escorbuto, como muchos de sus compañeros, el 5 de septiembre de 1526. La familia Elcano quedó diezmada y sin descendencia.
La recepción de un galeón de Manila por los indígenas chamorros en las islas Marianas, alrededor de 1590, recogida en el Códice Boxer
Las Marianas fueron durante 300 años punto de escala del galeón de Manila en su travesía desde Oriente al continente americano por la ruta del tornaviaje.
Aparte de la Crónica del viaje a las Molucas de Urdaneta, no existe documentación ni archivo alguno referente a Toribio Alonso de Salazar, salvo un documento guardado en el Archivo General de Indias y que recoge el pleito contra la Corona entablado por su hija Ana Alonso de Salazar y su madre Catalina Hernández por el cobro de la herencia del ilustre marino. El olvido y el desinterés por la historia han hecho el resto.
- Sabino Laucirica es capitán de la Marina Mercante, historiador y vicepresidente de la Fundación Philippe Cousteau para el conocimiento de la Historia Marítima.