Panorámica de la ciudad de Attendorn Alemania
Alemania
Una mujer esconde y encierra a su hija durante siete años para impedir el contacto con su padre
La madre simuló haber abandonado Alemania con su hija recién nacida para evadir una sentencia judicial de custodia compartida con el padre de la niña
La pequeña Mara de ocho años fue encerrada por su madre Rosemarie G. desde casi su nacimiento en la casa de sus abuelos en Attendorn en el área de Sauerland en el oeste de Alemania para impedir el contacto con el padre de la menor.
La niña creció sin paseos, sin escuela y sin amigos de su edad. Nadie en el pueblo de 25.000 habitantes sospechó nada de su cautiverio. Ahora, la madre y los abuelos de la pequeña están siendo investigados.
A finales de septiembre, las autoridades alemanas la liberaron tras siete años de encierro tras recibir una llamada de una pareja que informó haber visto a la niña.
A lo largo de la mayor parte de su corta vida, la niña creció alejada del mundo exterior y durante ese tiempo, las autoridades sospechan que no tuvo contacto con otra persona y nunca pasó tiempo al aire libre.
El jefe del departamento local de bienestar infantil, Michael Färber, dice que la niña puede leer y resolver operaciones matemáticas, pero tiene serias dificultades para realizar ciertas tareas cotidianas: «Tendremos que ver cómo evoluciona» recoge la BBC.
El funcionario también aseguró que «no hay evidencia de que haya sido abusada físicamente o esté desnutrida» sin embargo ha pasado a estar al cuido de psicólogos infantiles.
La investigación
Los fiscales alemanes ahora están tratando de determinar qué sucedió y cómo duró tanto tiempo y señalan que la madre y los abuelos han guardado silencio sobre el caso.
A pesar del silencio, asumen que la madre pudo haber estado tratando de mantener a Mara alejada de su padre, de quien se había separado poco antes de que la niña naciera.
Según los informes, Rosemarie le había prohibido a su expareja tener contacto con la niña y éste recurrió a los tribunales de familia, donde le otorgaron la custodia compartida en 2016.
Para entonces, las autoridades alemanas, y el padre, creían que la madre había abandonado el país con la niña dado que Rosemarie les notificó oficialmente en 2015 que se había mudado a Italia.
Ella en realidad nunca se fue y recluyó a Mara en la casa de sus abuelos maternos en Attendorn quienes la ayudaron a mantener la mentira ante el padre y las autoridades alemanas.
Los abuelos y la madre están siendo investigados bajo sospecha de encarcelamiento ilegal y abuso de la menor. Los fiscales dicen que la madre podría enfrentar hasta 10 años de cárcel, pero hasta la fecha, no se han presentado cargos.