Patrulla ucraniana entre Rusia y Ucrania en Jarkov
264 días de guerra en Ucrania
Las armas de pulso electromagnético: la gran tentación de Putin para vengarse de Ucrania
La pérdida rusa de Jersón ha desatado toda clase de especulaciones sobre posibles represalias del Kremlin contra Ucrania para contrarrestar la humillación sufrida y tratar de levantar la moral de los rusos y acallar las críticas internas.
Una de las posibilidades que se están señalando es que Rusia recurra a un ataque con un arma de pulso electromagnético con el objetivo de fundir la red eléctrica ucraniana.
La estructura eléctrica de Ucrania ha sido un objetivo de las tropas rusas, sobre todo tras la pérdida de la región de Jarkov a mediados de septiembre.
Durante semanas, Rusia ha bombardeado ciudades e infraestructuras civiles ucranianas con el objetivo de dejar sin luz (ni agua potable, alcantarillado o calefacción) a millones de ucranianos.
En parte lograron el objetivo y el gobierno de Kiev se vio obligado a establecer cortes de luz periódicos y escalonados en varias regiones ucranianas.
Sin embargo, las autoridades de Kiev han demostrado una gran capacidad para reponerse y reestablecer en pocas semanas el servicio de forma parcial. Con un arma electromagnética, el daño sería mucho mayor.
Según señaló The Times, los comandos rusos de fuerzas especiales, Spetsnaz, cuentan con este tipo de arma que les permitiría desactivar todos los dispositivos electrónicos.
El arma tiene un alcance de algo más de 9 kilómetros, lo que podría comprometer seriamente la infraestructura civil ucraniana.
El investigador principal del grupo de expertos Royal United Services Institute, Justin Bronk, señaló a The Times que «Rusia cuenta con una amplia gama de municiones de armas de pulso electromagnético que pueden lanzarse desde tierra mediante sistemas específicos».
Además, apunta a que se trata de un arma ideal para el contexto de la guerra ucraniana, ya que este tipo de armamento «deja muy poco rastro visible, lo que hace difícil saber si ya se ha empleado».
Asimismo, un ataque ruso con esta arma no supondría una escalada en el conflicto o una mayor implicación de occidente en apoyo a Ucrania, ya que no compromete al arsenal nuclear y no provocaría una pérdida masiva de vidas humanas de forma directa por el ataque.
The Times apunta, sin embargo, a que la OTAN sí podría interpretar un ataque con este tipo de armamento como un preparativo para un ataque nuclear inminente. En ese sentido, sí que podría suponer una escalada.
Es la opinión del experto del Royal United Services Institute, Thomas Withington, citado también por el rotativo británico.
Rusia «corre el riesgo de perder el control estratégico de la situación, ya que no tiene la certeza de cómo actuará la comunidad internacional o la OTAN», explicó.