Luis Castro Obregón, investigador del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset de México
Entrevista
Luis Castro Obregón, académico mexicano: «Trump respeta a los fuertes y ataca a los débiles»
Para el también investigador del Instituto Ortega y Gasset de México «la designación de los cárteles como terroristas abre un espacio de cooperación entre EE.UU. y México»
México se encuentra en una zona de frenado en el plano comercial y migratorio, pero de aceleración en materia de seguridad, tras los meteóricos anuncios y decretos hechos por Donald Trump. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se plantea una reforma constitucional para proteger la soberanía del país tras la designación como organizaciones terroristas de media docena de cárteles de la droga.
En entrevista con El Debate, Luis Castro Obregón, investigador y académico del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset de México, señala que cualquier acción o injerencia para combatir al narco debe ser pactada entre las partes y que la nueva catalogación ofrece «mayores posibilidades de cooperación».
Este consultor de inteligencia y columnista del diario económico mexicano El Financiero cree que, a diferencia de otros dirigentes, Sheinbaum ha sabido, de momento, bregar con el impredecible carácter político de Trump. Subraya que comercialmente, «México se cuece aparte» y tiene menos margen que otros actores regionales, dada su interdependencia e imbricación económica con su vecino y principal socio. Si bien, la Unión Europea puede servir de salvavidas ante la adversidad.
–¿Qué implica para México que Trump haya designado a los cárteles como organizaciones terroristas?
–Implica varias cosas. Aunque podría parecer un problema que altere la soberanía mexicana, en realidad puede convertirse en un espacio de cooperación. La designación permite aplicar una legislación más severa para perseguir a las organizaciones, lo que tiene varias consecuencias.
Primero, de imagen, ya que cinco organizaciones mexicanas serán catalogadas como terroristas. Segundo, se habilitan herramientas para congelar activos, intervenir propiedades y transacciones, no sólo de las organizaciones, sino también de aquellos con los que colaboren, como empresas involucradas en el lavado de dinero. Esto aumenta las posibilidades de persecución por parte de EE.UU., aunque las acciones clandestinas seguirán siendo secretas.
–¿Existe un riesgo real de que Estados Unidos use la designación de los cárteles como terroristas para justificar operaciones en territorio mexicano?
–Lo que ha hecho Elon Musk (quien ha sugerido bombardear con drones a los cárteles mexicanos de la droga) es mentir y exagerar. Las posibilidades de injerencia requieren tanto en Estados Unidos como en su relación con otro país, de mecanismos legales, trámites y procesos de cooperación. Si no se recurre a esos procedimientos, estaríamos hablando de acciones ilegales o clandestinas.
Si Washington quisiera llevar a cabo una operación, tendrían que cooperar con las autoridades mexicanas para hacerla de manera conjunta. En esto se basa la cooperación legal. Cuando Estados Unidos ha intervenido de forma unilateral contra grupos bajo estas denominaciones, ha sido en países donde no hay estado o posibilidad de hablar con ellos, como en Siria. En resumen, las posibilidades de mayor injerencia deben ser pactadas.
Luis Castro Obregón, investigador del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset de México
–¿Permitir vuelos de drones de Estados Unidos para combatir el tráfico de fentanilo, es una cesión de soberanía?
–En realidad tendría que pactarse y generarse la cooperación. Eso no es cesión de soberanía. Eso es cooperación en materia de seguridad, justicia, seguridad nacional y lucha contra el terrorismo. Si se quisiera hacer sin permiso, pasaría a la clandestinidad, enmarcándose en términos de inteligencia y operaciones encubiertas. Estas últimas no cambian de estatus con la categoría de organización terrorista. De todos modos, siguen siendo clandestinas y generan tensión entre los países involucrados.
–¿Qué acciones debe tomar México para frenar el tráfico de armas desde Estados Unidos?
–México ha interpuesto una demanda legal contra la venta de armas a los narcotraficantes mexicanos. Las armerías estadounidenses tienen mucha libertad para vender, aunque también hay ventas clandestinas a delincuentes.
México presentó una denuncia hace dos años y medio, y Sheinbaum ha propuesto ampliarla bajo la legislación antiterrorista, ya que así han sido clasificados los cárteles mexicanos. Esto permitiría que cualquier venta o apoyo a estas organizaciones sea considerado un acto de terrorismo. Los recursos que EE.UU. destine a partir de ahora irán en desmedro de los que se destinen para prevenir ataques yihadistas o terrorismo internacional, en el sentido clásico y político del término.
–Con la presión de EE.UU., ¿Sheinbaum podría verse obligada a adoptar medidas más drásticas en la lucha contra el narcotráfico?
–La presidenta sigue un enfoque integral, que prioriza la prevención y combate las causas estructurales del narcotráfico. A pesar de ello, también se han tomado medidas operativas contundentes, como la reciente captura de un conocido narcotraficante. Aunque la cooperación con EE.UU. es esencial, Sheinbaum ha enfocado su gobierno en campañas masivas contra el consumo, particularmente del fentanilo. No obstante, el entorno de presión y las demandas de seguridad de EE.UU. podrían llevar a México a adoptar acciones más visibles, como detenciones de alto perfil o acciones más firmes en algunas zonas.
–¿Cómo impacta la militarización de la frontera mexicana en la crisis migratoria actual?
–La militarización ha generado un efecto inhibitorio en los flujos migratorios. Las deportaciones han bajado. La administración Biden deportó a más mexicanos que Trump en su primer mandato.
Las medidas de control, como las redadas y la cooperación entre México y Estados Unidos, están logrando reducir el número de migrantes que intentan cruzar. Además, el gobierno mexicano se ha preparado para un posible aumento de deportaciones y organizado ferias de empleo y está creando infraestructura para recibir a los deportados.
–¿México actúa como muro de contención de Estados Unidos a cambio de estabilidad comercial?
–La base de negociación de Trump es el arancel. La respuesta de México fue estratégica. Tras el anuncio de Trump de incrementar el 25% los aranceles, Sheinbaum logró una prórroga de 30 días para su implementación y se establecieron dos mesas de negociación: una para temas comerciales y otra para seguridad. Aunque los detalles no son públicos, hay indicios de que la cooperación en materia de seguridad se ha intensificado, y Trump también lanzó una campaña de prevención del consumo de drogas, una iniciativa atribuida a Sheinbaum.
–¿Qué papel juega el acuerdo comercial entre México y la UE en la estrategia internacional de México frente a EE.UU.?
Trump respeta a los fuertes y ataca a los débiles. El acuerdo de libre comercio entre México y la UE es clave para diversificar las alianzas de México. A pesar de esta diversificación, la imbricación de México con Estados Unidos es tal, que su relación comercial y política siempre se verá marcada por las prioridades de su vecino del norte.