El presidente Gabriel Boric contempla desde un helicóptero el caos en las calles de Santiago durante el apagón masivo
Chile
Gabriel Boric evade responsabilidades del mayor apagón en Chile en los últimos 15 años y culpa al sector privado
La empresa responsable de la línea de transmisión señaló que logró resolver el problema en 44 minutos, pero que las autoridades no lograron levantar el servicio hasta ocho horas después
Chile se quedó el martes casi en su totalidad sin electricidad ni conexión durante más de ocho horas en el mayor apagón registrado en ese país en los últimos 15 años, solo comparable al ocurrido tras el devastador terremoto de 2010.
La interrupción del fluido eléctrico obligó al Gobierno izquierdista de Gabriel Boric a decretar el estado de excepción y el toque de queda nocturno y mostró la fragilidad del país sudamericano en este sector estratégico, que está prácticamente privatizado.
El apagón dejó a oscuras al 98 % del territorio de Chile y generó caos y gran desconcierto en la población mientras el Gobierno se apresuró a culpabilizar al sector privado a pesar que la falla fue resuelta en 44 minutos por la empresa que gestiona una de las tres líneas de transmisión eléctrica del país.
El Coordinador Eléctrico Nacional, un organismo técnico e independiente que se encarga de la coordinación de la operación eléctrica, explicó que el apagón se debió una «desconexión» en una línea de 500 kV -las de mayor capacidad en el sistema-, en la zona entre Vallenar y Coquimbo, propiedad de la empresa de origen colombiano ISA Interchile.
ISA InterChile señaló que ya tenía el problema solucionado a los 44 minutos de ocurrido el apagón y que las autoridades no lograron levantar el servicio
«Hubo un mal funcionamiento en los sistemas de protecciones de la línea, lo que causó la salida intempestiva de esta línea, que transportaba el equivalente a un cuarto de la demanda de la zona centro sur», indicó el organismo gubernamental.
De acuerdo con ISA Interchile, el software de protección de la empresa interpretó erróneamente el ingreso extraordinario de 1.800 mw a la línea de transmisión eléctrica y como respuesta, para proteger el sistema, se produjo una desconexión.
Esa fallo provocó un efecto en cadena en el resto del sistema, que llevó al apagón total, del que solo se libraron las regiones de Aysén y Magallanes, cuyas redes de electricidad funcionan de manera independiente.
Bancos, empresas y comercios se vieron a obligados a cerrar y se produjeron congestiones de tráfico, sobre todo en Santiago, donde vive la mitad de los 19 millones de habitantes del país.
En plena ola de calor, millones de trabajadores tuvieron que volver andando a sus hogares debido al cierre del metro y al colapso de los buses.
El suministro se fue reponiendo gradualmente durante la madrugada del miércoles y actualmente casi todos los hogares afectados cuentan con electricidad.
«En Chile el funcionamiento del sistema eléctrico funciona sobre la base de un conjunto de empresas que prestan distintos tipos de servicios. Son empresas privadas pero reguladas, sometidas a una serie de normas, estándares y exigencias», explicó en rueda de prensa este miércoles la ministra del Interior, Carolina Tohá.
En los últimas décadas se han registrado varios apagones similares al de este martes en febrero y marzo de 2010 y en septiembre de 2011.
Aunque no fue total, hace apenas seis meses, en pleno invierno y después de un intenso temporal de lluvia y viento, otro apagón dejó en julio sin electricidad a millones de personas de Santiago durante días e incluso semanas, lo que llevó al Estado chileno a imponer una multa histórica a la distribuidora Enel, de origen italiano.
Boric carga contra las empresas
En una declaración pública desde el palacio La Moneda a última hora del martes, el presidente Gabriel Boric culpó al sector privado del gran apagón y aseguró que «la situación debió haber estado regularizada mucho más temprano».
«Lo ocurrido hoy nos indigna, porque no es tolerable que por responsabilidad de una o varias empresas se afecte la vida cotidiana de millones de chilenos y chilenas, y por lo tanto, es deber del Estado de Chile hacer valer esas responsabilidades», dijo Boric.
Las autoridades tienen 15 días para investigar la falla de la empresa ISA Interchile, pero también se indagará la extensión del apagón, «que tiene que ver con un conjunto de responsabilidades de otras empresas y otras instituciones», aseguró este miércoles el ministro de Energía, Diego Pardow.
«El evento más cercano en el tiempo en el que podemos compararnos es el apagón de 2011 y la recuperación del suministro comenzó dentro de la primera hora», indicó Pardow.
«Desde el primer momento se movilizaron todas las capacidades de coordinación y equipos en terreno para restituir, lo antes posible, la disponibilidad de la línea, lo cual se logró a las 4:00 p.m., 44 minutos después de iniciado el evento, quedando disponible para su incorporación al plan de restauración del servicio», señaló en un comunicado la multinacional, con negocios en Colombia, Brasil, Chile, Perú, Bolivia, Argentina y Centroamérica.
A las 4:30 p.m, más de una hora después del inicio de la crisis, el gobierno -a través de la ministra Carolina Tohá- dio su primera rueda de prensa. Tohá solo descartó que se tratara de un ataque y dijo que la luz podría volver en las próximas horas, sin entregar detalles. En ese momento, sin embargo, el Ejecutivo ya manejaba la información de que la falla original ya había sido solucionada, pero pasaron hasta 8 horas para el pleno restablecimiento del servicio eléctrico.
La empresa ENSAUT, bajo encargo del ente regulador, realizó una auditoria en 2020 en la identificó varias anomalías en los sistemas de protección y control de la subestación Nueva Pan de Azúcar, que es propiedad de ISA Interchile, pero desde entonces no se han tomado acciones al respecto.