La 65 Brigada Mecanizada de las Fuerzas Armadas de Ucrania, militares ucranianos disparan un MLRS
Rusia amplía el campo de batalla: lanza una ofensiva fuera del Donbás y avanza hacia Sumi y Járkov
Las posibilidades de que se llegue a un acuerdo de alto el fuego en Ucrania son cada vez menores. En el terreno militar, las ofensivas y contraofensivas se suceden y mientras que las tropas ucranianas intensifican sus ataques contra las regiones rusas fronterizas como Bélgorod y Briansk, ante la pérdida de territorio en Kursk, el Ejército ruso ha contestado con una gran operación militar contra las regiones de Sumi y Járkov. El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Aleksander Syrskyi, confirmó este miércoles que las tropas del Kremlin ya habían iniciado la ofensiva.
Syrskyi, en una entrevista con LB.UA, habló sin tapujos sobre la difícil situación sobre el terreno y señaló que «desde hace ya varios días, casi una semana, observamos un incremento de casi el doble en la cantidad de acciones ofensivas del enemigo en todas las direcciones principales». Asimismo, el máximo responsable del Ejército ucraniano insistió en que el principal objetivo de Moscú es conquistar todas las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk y seguir avanzando en Jersón y Zaporiyia.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, durante una reunión con líderes europeos en la capital de Francia a finales del pasado mes de marzo, ya advirtió de que Rusia se estaba preparando para lanzar nuevos ataques contra estas regiones fronterizas del noreste. Durante esa cumbre en París, Zelenski insistió en que la única intención del Kremlin, y sobre todo del presidente ruso, Vladimir Putin, es alargar las negociaciones con Estados Unidos, para ganar tiempo e intentar hacerse con más territorio.
Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, en sus siglas en ingles), un prestigioso think tank con sede en Estados Unidos, las fuerzas rusas han llevado a cabo varias incursiones en el norte del óblast de Sumi. Aunque la última actualización, con fecha 8 de abril, señala que las tropas de Moscú no han conseguido establecer nuevas posiciones en esta región, pero siguen lazando ataques cerca de Oleshnya, Guyevo y Gornal, en el óblast de Kursk, y Loknya, ya en el óblast de Sumi. Para frenar este avance, las tropas ucranianas han iniciado una operación militar contra las regiones rusas de Bélgorod y Briansk.
Esta nueva ofensiva en territorio ruso busca desviar a las fuerzas rusas que atacan precisamente los territorios ucranianos de Sumi y Járkov. Este lunes, Zelenski habló por primera vez de la ofensiva contra Bélgorod durante su mensaje diario en redes sociales. «En la región de Bélgorod se mantienen las operaciones activas de estos últimos días, a cargo del 225º Regimiento de Asalto. ¡Bien hecho, chicos! ¡Estoy orgulloso de todos y cada uno de los que luchan por Ucrania! Es absolutamente necesario apoyar a nuestras Fuerzas de Defensa y Seguridad, nuestra producción de armas y nuestro Estado. Sólo una Ucrania que tenga fuerza tendrá siempre libertad», afirmó.
El ucraniano explicó que esta última ofensiva busca «aliviar la presión» sobre otras partes de la vasta línea del frente, en particular en la región oriental de Donetsk, pero también desviar a los soldados rusos que ahora se centran en las regiones de Sumi y Járkov. Por su parte, Syrskyi recordó que, este otoño, Bielorrusia tiene previsto acoger unos ejercicios militares conjuntos a gran escala con las Fuerzas Armadas rusas, lo que implica una nueva concentración de tropas en la frontera con Ucrania. En febrero de 2022, Rusia aprovechó estas maniobras para lanzar su invasión contra el país vecino y trató de llegar hasta Kiev usando como lanzadera el país bielorruso.
Putin podría haber dado ya por iniciada su ofensiva de primavera, a pesar de las aspiraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Turmp, de acabar con la guerra más pronto que tarde. Zelenski, gran conocedor de las oscuras técnicas del Kremlin, ya había advertido sobre este escenario. El republicano, que hasta ahora ha mostrado mayor sintonía con Putin, ya no esconde su irritación y ha amenazado con imponer más sanciones a Rusia, si no se compromete de una vez por todas detener las hostilidades. Una paz que, atendiendo a la realidad sobre el terreno, se atisba muy lejana.