Geert Wilders líder conservador de Países Bajos durante la CPAC Hungría 2025
Wilders amenaza con tumbar el Gobierno neerlandés si la coalición no cierra las fronteras «lo antes posible»
El líder del mayor partido de la coalición recordó al gabinete que Países Bajos «eligió en masa (al PVV) para un cambio» y ahora «hay que actuar, y rápido»
El líder del Partido por la Libertad (PVV) de Países Bajos, Geert Wilders, ha vuelto a amenazar con poner fin a la coalición de Gobierno si no se aprueban «lo antes posible» todos lo puntos del plan de asilo de su partido, entre ellos el cierre de las fronteras a todos los solicitantes de asilo.
«Casi todos los puntos del plan de asilo del PVV cuentan con el apoyo de una gran mayoría de votantes de todos los partidos de la coalición. ¡Y casi tres cuartas partes de los votantes del PVV dicen que deberíamos abandonar el gabinete si nuestros planes no son adoptados ampliamente!» publicó el domingo Wilders en la red social X junto a varias gráficas de datos que respaldaban sus afirmaciones.
Pocos minutos después, en otro tuit, señaló: «Permítanme ser meridianamente claro. Si la mayoría de nuestras propuestas del plan de asilo de diez puntos no son adoptadas por la coalición (y por tanto añadidas al Acuerdo sobre las Líneas Principales) y puestas en práctica por el gabinete lo antes posible, el PVV abandonará esta coalición».
La semana pasada Wilders ya había adelantado la posibilidad de ruptura y caída del Gobierno de coalición si no se lograba «en pocas semanas» restringir el acceso de refugiados a Países Bajos, lo que incluye «cerrar las fronteras» a los solicitantes de asilo y la vigilancia fronteriza con participación del Ejército.
«Nuestra paciencia se ha acabado. El votante que hizo al PVV el partido más grande (del país) tiene derecho a un Gobierno. Eso debe dar resultados, sin duda, en asilo e inmigración, que, para mi partido, es la parte más importante del acuerdo de coalición. Nosotros ganamos las elecciones, nadie más», afirmó Wilders el 26 de mayo en un rueda de prensa con un tono serio y crítico con el actual ejecutivo.
También le recordó al gabinete que Países Bajos «eligió en masa (al PVV) para un cambio» y ahora «hay que actuar, y rápido». Aseguró que su partido ya hizo «suficientes concesiones» cuando sus socios no le «dejaron ser primer ministro», pero, advirtió: «Si no cambia nada, o cambia muy poco, nosotros nos vamos».
PVV fue el partido que más escaños logró en las elecciones de noviembre de 2023, un total de 37 de los 150 que tiene el Parlamento neerlandés, pero esto no fue suficiente para gobernar en solitario. Después de meses de negociaciones, llegó a un acuerdo con otros tres partidos de derechas -liberales VVD, democristianos NSC y granjeros de BBB-, que incluía la condición de que los líderes de los cuatro grupos, incluido Wilders, renuncien a dirigir ese gabinete.
En julio del año pasado, tomó posesión un equipo de gobierno formado por políticos de los diferentes partidos, pero liderados por un funcionario de carrera sin afiliación política, Dick Schoof. Algunas de las carteras más polémicas, con Migración y Asilo, quedaron en manos del partido de Wilders, que nombró a la política antiinmigración Marjolein Faber como ministra.
Según recuerda Efe, Faber envió en marzo dos leyes para implementar lo que llamó «la política de asilo más estricta de la historia», y propuso introducir un sistema de doble status, que distingue entre personas que huyen porque están en peligro personal (su origen, orientación sexual o religión) y quienes huyen de la guerra o de desastres naturales. A estos últimos se les concedería asilo temporal, algo que actualmente no existe en Países Bajos.