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El presidente Donald Trump durante su comparecencia desde la Casa Blanca

Estados Unidos entra en la guerra contra Irán y bombardea sus instalaciones nucleares

Donald Trump ha anunciado que las infraestructuras de Isfahán, Natanz y Fordow han sido «completamente y totalmente borradas»

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en la noche de este sábado (madrugada en España), que su Ejército había entrado en la guerra contra Irán y había bombardeado tres instalaciones nucleares en el país persa, Natanz, Isfahán y Fordow. En una breve intervención de apenas cuatro minutos, parapetado por su círculo más íntimo, el vicepresidente, J.D. Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el republicano aseguró que la ofensiva fue un «gran éxito» y que las plantas «han sido completamente y totalmente borradas».

En su breve discurso desde la Casa Blanca, el presidente estadounidense lanzó una dura advertencia al régimen de los ayatolás: «Habrá paz o una tragedia para Irán mucho mayor que la que hemos presenciado en los últimos ocho días». «Si la paz no llega pronto, perseguiremos esos otros objetivos con precisión, velocidad y habilidad; la mayoría de ellos pueden ser eliminados en cuestión de minutos», zanjó el republicano, que menos de 48 horas antes había asegurado que se daba dos semanas para decidir si atacaba el país persa.

Posteriormente, en una publicación en red social Truth Social, Trump insistió en que cualquier represalia de la República Islámica contra los intereses de Estados Unidos «será respondida con una fuerza muy superior a la que se ha visto esta noche». Sobre la operación estadounidense aún no se conocen muchos datos, está previsto que la Administración norteamericana ofrezca este domingo a las 8.00 (14.00, hora española) una rueda de prensa con los detalles operativos.

Aún así, las tres instalaciones nucleares atacadas por Estados Unidos se sabe que son clave en el enriquecimiento de uranio de la República Islámica, especialmente Fordow. El mismo líder norteamericano exponía instantes después al ataque que buscaban «la destrucción de la capacidad nuclear de Irán, el número uno de los Estados promotores del terror en el mundo».

Para ello, se han empleado «entre cinco y seis bombas antibúnker» lanzadas desde bombarderos B-2, según ha informado el presentador de Fox News, Sean Hannity, después de haber conversado con el propio presidente. También se emplearon «30 misiles Tomahawk lanzados por submarinos estadounidenses a unos 640 km de distancia» para atacar las infraestructuras de Natanz e Isfahán.

«Su audaz decisión fue la correcta»

Antes de lanzar esta ofensiva, Estados Unidos avisó a Israel de sus intenciones. Trump mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, evidenciando su coordinación. Momentos después, el líder del país hebreo alabó la acción estadounidense y a su homólogo por la decisión tomada. «Primero llega la fuerza, después llega la paz», aseguraba.

«Su audaz decisión de apuntar contra las instalaciones nucleares en Irán fue la correcta», exponía, a la vez que aseguraba que «la Historia dejará registrado que el presidente Trump actuó para eliminar las armas más peligrosas del mundo del régimen más peligroso del mundo», proseguía.

El primer ministro hebreo sacaba así pecho de que ambos suelen comentar que «la paz se logra con fuerza» y que la ofensiva estadounidense ha sido «insuperable», algo que ningún país del mundo sería capaz de replicar. Según Netanyahu, «ayudará a llevar a Oriente Medio y más allá a un futuro de paz y prosperidad».

«Presidente Trump, yo le agradezco, la gente de Israel le agradece, las fuerzas de la civilización le agradecen. Dios bendiga América, Dios bendiga Israel, y que Dios bendiga nuestra inquebrantable alianza y nuestra irrompible fe», alabó.

Irán reconoce el ataque

«Hace unas horas, después de que se activaran las defensas aéreas de Qom y se identificaran objetivos hostiles, parte del sitio nuclear de Fordow fue alcanzado por ataques aéreos enemigos», declaraba Morteza Heydari desde la Portavocía de la sede de la Administración Provincial de Qom.

Según la agencia Mehr, el presidente de la Asamblea Consultiva Islámica, Mehdi Mohammadi, reconoció que «Irán lleva varias noches esperando el ataque a Fordow». «El lugar lleva mucho tiempo evacuado y no ha sufrido daños irreversibles. Dos cosas son seguras: primero, el conocimiento no se puede bombardear, y segundo, el que apuesta perderá esta vez», advertía al mandatario estadounidense.

En este sentido, la República Islámica ya ha advertido de que se reserva «todas las opciones» para defenderse tras el ataque ordenado por Trump. El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, aseguró que la ofensiva estadounidense tendrá «consecuencias duraderas». «De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y sus disposiciones que permiten una respuesta legítima en defensa propia, Irán se reserva todas las opciones para defender su soberanía, sus intereses y su pueblo», escribió Araghchi en su cuenta de X, antes Twitter. Oriente Medio contiene el aliento ante una escalada de consecuencias imprevisibles.

No detendrá su desarrollo nuclear

Por medio de un comunicado recogido por la agencia Mehr, la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI) avisaba que no cesarán su actividad nuclear pese a los «bárbaros» ataques de Estados Unidos.

De esta forma, declaraban que «a pesar de las malvadas conspiraciones de sus enemigos», Irán «no permitirá que se detenga el camino del desarrollo de esta industria nacional (nuclear), que es el resultado de la sangre de mártires nucleares». Afirman que Estados Unidos ha actuado «a la sombra de la indiferencia e incluso con la cooperación del Organismo Internacional de Energía Atómica» y que sus acciones son «contrarias al Derecho Internacional».

Desde la OEAI hacen un llamamiento a la comunidad internacional para que rechace la ofensiva norteamericana, puesto que las infraestructuras se encuentran bajo la supervisión del Organismo Internacional para la Energía Atómica en base al Tratado de No Proliferación Nuclear.