El narcotraficante Adolfo Macías, alias Fito, custodiado por el ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg
Estados Unidos solicita la extradición del narcotraficante Adolfo Macías, Fito, líder de Los Choneros
Marco Rubio elogió a Noboa por la «exitosa captura» y destacó el trabajo conjunto «para promover la seguridad en todo nuestro hemisferio»
Estados Unidos ha pedido a la Corte Nacional de Justicia de Ecuador la extradición del narcotraficante José Adolfo Macías Villamar, Fito, líder de la banda criminal más antigua y una de las más grandes del país: Los Choneros. Según las autoridades ecuatorianas, se espera que la extradición finalice antes de que acabe 2025.
Fito permanecía en paradero desconocido desde principios de 2014, cuando escapó de la Cárcel Regional de Guayaquil. Había sido condenado en 2011 a 34 años de cárcel por varios delitos de narcotráfico, asesinato y delincuencia organizada. Dentro de la «guerra» contra las bandas iniciada por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, la captura del narcotraficante era uno de sus mayores deseos. Una vez capturado, fue llevado a La Roca, la cárcel de máxima seguridad del país, a la espera del pedido de extradición de Estados Unidos.
El ministro del Interior, John Reimberg, lo celebraba en su perfil de X: «Como lo ofrecimos, cumplimos (…) El crimen organizado ya no tiene aliados ni escondites. Vamos a terminar lo que empezamos, hasta decir: buen viaje Fito», escribía.
EE.UU. elogia su captura
El juez José Suing Nagua recibió la misiva por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, y aseveraba que se realizará «de conformidad con el ordenamiento jurídico ecuatoriano». Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, felicitaba a Noboa por la «exitosa captura del conocido narcotraficante», en una declaración publicada por la Embajada del país norteamericano.
El portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, reveló que Rubio conversó con la canciller Gabriela Sommerfeld y «elogió» al Ejecutivo de Noboa, destacando la colaboración entre ambos países «para promover la seguridad en todo nuestro hemisferio». Igualmente, ambos hablaron sobre «los esfuerzos compartidos para frenar la inmigración masiva ilegal y combatir la delincuencia transnacional» de la región.
En febrero de 2024, la Administración estadounidense bloqueó las propiedades de Los Choneros y Fito, los intereses en propiedades en suelo norteamericano, así como las que estuvieran en posesión o control de estadounidenses. Más tarde, en abril, acusó al narcotraficante de conspiración para la distribución internacional de cocaína, uso de armas de fuego y contrabando de armas de fuego desde EE.UU., junto con otros cuatro cargos.
Igualmente, se les acusaba de operar una red «responsable del envío y distribución de toneladas de cocaína desde Suramérica, a través de Centroamérica y México, hasta Estados Unidos y otros lugares», en alianza con el Cartel de Sinaloa.
Capturado o entrega negociada
El ministro del Interior ecuatoriano indicaba que días antes a su captura, datos de inteligencia les permitieron llegar hasta la vivienda en la que probablemente Fito permaneciera oculto gracias a un búnker subterráneo. Allí hallaron pastillas para las gastritis y unas palabras de su hija de tres años.
Debido a un sembrío irregular en el exterior del recinto, las fuerzas de seguridad comenzaron a excavar, por lo que Fito decidió salir. Por otro lado, un medio colombiano asegura fue el líder de Los Choneros quien aportó el lugar de su escondite «en el marco de una entrega negociada en la que había pedido la participación de la embajadora de Colombia María Antonia Velasco para que fuera garante de su entrega». Sin embargo, Reimberg lo negó para después reconocer que había tenido una videollamada con Fito, en la que no se negoció.