El coche abandonado de Carolina Wilga
Rescatan con vida a una turista alemana tras 12 días desaparecida en Australia: «Ha vivido algo increíble»
Durante sus días de caminata solitaria ha soportado temperaturas nocturnas cercanas a cero, picaduras de insectos, hambre, deshidratación y lluvia
Cualquiera que haya pensado en pasar una temporada en Australia, o haya mostrado algún interés por el país oceánico, se habrá informado de la peligrosa fauna existente en el mismo. Cabe imaginarse el terror que es pasar días y días solo, en medio de la selva, rodeado de cosas que no conoces y con el temor de no volver a ver a nadie. Eso es lo que ha estado viviendo Carolina Wilga, una alemana de 26 años que llevaba doce días desaparecida en una de las regiones más hostiles del interior de Australia Occidental. Las esperanzas de encontrarla con vida eran muy reducidas. Pero ha ocurrido
La joven fue localizada en la tarde del viernes, exhausta y desorientada, pero consciente, tras caminar más de 24 kilómetros por una zona boscosa y despoblada en busca de ayuda. Su historia ha sido calificada por las autoridades como «una muestra extraordinaria de valentía y supervivencia».
Carolina Wilga al ser rescatada
Wilga fue vista por última vez el 29 de junio en una tienda de la localidad de Beacon, a unos 300 kilómetros al noreste de Perth. Poco después, mientras recorría una ruta interior en su vehículo —una furgoneta Mitsubishi Delica— quedó atrapada en una zona de difícil acceso. Tras pasar un día junto al coche esperando a ser rescatada, decidió seguir a pie, guiándose por la posición del sol y confiando en encontrar una carretera.
Durante los once días siguientes, soportó temperaturas nocturnas cercanas a cero, picaduras de insectos, hambre, deshidratación y lluvia. Según fuentes policiales, se alimentó de lo poco que llevaba consigo y bebió agua de charcos. También encontró refugio en una cueva durante parte de su periplo. Finalmente, este 11 de julio, logró llegar hasta un camino rural, donde una conductora que pasaba por la zona la vio y alertó a las autoridades. Fue entonces trasladada a un hospital de Perth en avión para ser atendida.
«Ha vivido algo increíble», declaró el inspector Martin Glynn, de la Policía de Australia Occidental. «Tiene numerosas lesiones leves, sobre todo picaduras, arañazos y signos de deshidratación, pero no hay daños graves. Es un caso extraordinario de resistencia en un entorno muy hostil», añadió.
La policía había iniciado un gran operativo de búsqueda el 4 de julio, cuando la familia de Wilga en Alemania denunció su desaparición al no poder contactar con ella. Aunque el vehículo fue localizado días después, no había rastro de la joven, lo que aumentó la preocupación sobre su estado. «Creía que nadie la encontraría. Estaba perdiendo la esperanza», relató la inspectora Jessica Securo, que habló con Wilga tras su rescate. «Su recuperación será tanto física como emocional. Ahora necesita descanso».
Expertos en supervivencia han destacado tanto su fortaleza mental como los errores que pudieron haberle costado la vida. «Fue un milagro que la encontraran con vida. Ella misma ha reconocido que podría haber planificado mejor el viaje», explicó Securo. El especialista Terry Hewett, veterano del Ejército y guía de aventura, señaló que abandonar el vehículo fue una decisión arriesgada: «Siempre es mejor quedarse junto al coche, que es más fácil de localizar desde el aire. También es crucial avisar a alguien de la ruta y llevar algún tipo de dispositivo satelital».
Su caso recuerda a los contados por el escritor estadounidense Jon Krakauer en sus libros sobre alpinismo, como Hacia rutas salvajes, que inspiró una película dirigida por Sean Penn del mismo nombre. Aunque ese libro menciona la historia de Christopher McCandless, —un joven de familia acomodada que abandonó todas sus pertenencias y cortó todos sus lazos para fundirse con la naturaleza—, también cuenta otros casos de personas que desaparecieron sin dejar rastro. La historia de Wilga se encaminaba peligrosamente a sumarse a esa lista, pero ocurrió un milagro.